Juan MiserereOpiniónEn General López, no todos los radicales se quieren subir a un frente con el macrismo

Juan Miserere17/01/2021
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El pasado 7 de enero, anticipando la jugada para recibir al año electoral, representantes de la mayoría de las líneas internas del radicalismo de la provincia publicaron en simultáneo en sus redes sociales un mensaje dirigido al corazón del partido y del Frente Progresista: “Luz verde para construir un Frente Amplio en Santa Fe que sea alternativa al gobierno provincial y nacional”.

En una entrevista reproducida por Venado24, el diputado Maximiliano Pullaro –uno de los principales impulsores de este armado- sostuvo sin vueltas: Todos los que no somos peronistas tenemos que construir una alternativa electoral en la provincia”.

La apuesta, está claro, es conseguir primero la unidad del radicalismo (fragmentado en los últimos tiempos entre Cambiemos y el Frente Progresista) y después establecer una alianza amplia, que vaya sin freno de la derecha a la izquierda, con el macrismo, el socialismo y el sector del intendente de Rosario, Pablo Javkin, entre otros. “Todos quienes crean que podemos ponerle un límite al populismo y construir una república con división de poderes y respeto de la Justicia tenemos que hacer el esfuerzo para ponernos de acuerdo, y ponerle un límite al kirchnerismo a nivel nacional”, amplió el diputado oriundo de Hughes.

Sin embargo, este anuncio no dejó contentos a todos los radicales del sur provincial. A pesar que la propuesta cuenta con el aval del senador Lisandro Enrico y de Pullaro, hoy los dirigentes con mayor peso dentro de la UCR de General López, algunos se animan a desmarcarse de esa idea. Y quedará explícito en la asamblea departamental que el partido tiene prevista para esta semana.

Sostener al Frente

A varios dirigentes les hizo ruido la opción de dar por terminado el ciclo del Frente Progresista para buscar una alianza más amplia, incorporando al macrismo como aliado estratégico. Si bien todos coinciden en la necesidad de enfrentar al peronismo (y especialmente al kirchnerismo) a nivel nacional y provincial, generando alternativas que sean atractivas para el electorado, algunos no están dispuestos a renegar de la experiencia provincial de 12 años que consideran exitosa. Y de la que formaron parte hasta hace apenas un año.

Uno de los primeros en reaccionar fue Diego Milardovich. El jefe de Gabinete de la Municipalidad considera un desacierto enterrar al Frente Progresista y la construcción entre el radicalismo y el Partido Socialista, con Miguel Lifschitz como referente, para embarcarse en un proyecto que priorice la unidad con el macrismo.

Entre las objeciones, este grupo de dirigentes pone en duda la conveniencia de acercarse demasiado a la experiencia del deficitario gobierno de Mauricio Macri y su promesa de hacer algo distinto al ciclo kirchnerista, para terminar cuatro años después derrotado en las urnas con mayor endeudamiento, pobreza e inflación.

Milardovich está dispuesto a encabezar una corriente interna junto a otros dirigentes en los que encontró eco en su mirada. Incluso ya hay algunos presidentes comunales que se pusieron del mismo lado, al igual que otros referentes importantes del radicalismo de General López.

El jefe de Gabinete, que tiene el rol de ser la espada política dentro de la gestión de Leonel Chiarella, nunca ocultó su intención de tener juego propio dentro de la gestión. Y ahora lo concreta incluso hacia adentro del partido al diferenciarse de la idea que impulsan los principales referentes radicales.

La frontera entre “armar un frente con todos los sectores no peronistas” y generar un rejunte es muy angosta; tanto es así que algunos están dispuestos a sumar incluso al espacio de Amalia Granata

Nosotros creemos que es necesario que la UCR recupere banderas progresistas y es bueno hacerlo tomando como referencia la figura de Miguel Lifschitz, cuya gestión reivindicamos”, afirman desde esta línea interna de la UCR que está empezando a surgir. Y que contaría con el aval del propio exgobernador y actual presidente de la Cámara de Diputados.

También advierten que la frontera entre “armar un frente con todos los sectores no peronistas” y generar un rejunte es muy angosta; tanto es así que algunos están dispuestos a sumar incluso al espacio de Amalia Granata. En el socialismo, que además está atravesando una interna con final incierto, ese tipo de discursos ahuyenta mucho más de lo que seduce a sus dirigentes.

Incluso afirman que a Lifschitz no le generó ningún agrado que salgan “a marcarle la cancha” desde tan temprano, más allá que no se puede descartar que termine siendo candidato a senador.

Juego abierto

Los que fogonean la creación de este Frente Amplio hacen cuentas y advierten: “si nos presentamos divididos, volvemos a perder contra la unidad peronista como pasó en 2019”. Del otro lado, afirman que el macrismo carece de figuras electorales de peso en la provincia para esta contienda y además “si es necesario, hoy preferimos perder con un armado que nos represente y no buscar un triunfo en las urnas a cualquier costo”, es el mensaje que se escucha en el socialismo y también en este espacio radical que empieza a asomar la cabeza en General López.

Los que fogonean la creación de este Frente Amplio hacen cuentas y advierten: “si nos presentamos divididos, volvemos a perder contra la unidad peronista como pasó en 2019

A pesar que los referentes Lisandro Enrico y Maximiliano Pullaro ya decidieron trabajar en esta construcción que albergue a todos los espacios “no peronistas” y que el propio Leonel Chiarella este año exhibió más fotos con Horacio Rodríguez Larreta que con Lifschitz, está claro que no todos piensan igual. Pese a la pandemia, es un año electoral con mucho en juego y ya hay varios dispuestos a jugar.

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