Esta semana se concretó finalmente la reunión en el Concejo Municipal con propietarios de empresas de volquetes, con el objetivo de mejorar el cumplimiento de las normas vigentes y avanzar en la redacción de una nueva ordenanza. El tema fue incorporado al debate público por los concejales oficialistas Verónica Ruiz, Carlos Jordán y Florencia Di Pizio a través de diferentes proyectos, y este primer encuentro fue calificado como “muy positivo” por parte de los ediles.
Participaron varios representantes del sector, la secretaria de Control Urbano, Silvia Rocha; y la subsecretaria de Planeamiento Urbano, Liliana Alou; acordando que en una próxima convocatoria sumarán al subsecretario de Movilidad, Eugenio Bernabei, para definir la implementación de carga y descarga, que está en proceso de transformación en la ciudad.
“Acordamos en que hay que modificar la ordenanza actual porque pasaron 14 años de su redacción y en algunos aspectos ha quedado vieja”, destacó Verónica Ruiz. Pero además remarcó que se hizo mucho hincapié en la necesidad de regularizar las habilitaciones, dado que “hay solamente siete empresas que están habilitadas en la ciudad y son un montón más las que trabajan”.
Otro de los puntos centrales tiene que ver con la seguridad que requieren los volquetes: “Eso no se negocia de ninguna forma, debiendo contar con todos los elementos reflectivos y el pintado para una buena visualización. También se planteó la reparación periódica, porque se fueron arruinando, se oxidan y pueden producir heridas y otras dificultades”, reflejó Ruiz.
También se habló bastante sobre la correcta ubicación de los contenedores, que “deben ir en la calle, excepto algunas situaciones especiales. Hablamos de los seguros de responsabilidad civil que deben tener y que eso se constata a través de la habilitación”.
De parte de los empresarios hubo un planteo para que en el caso de la construcción, hay un compromiso de parte de los responsables, ya sea el arquitecto o propietario, argumentando que “muchas veces la empresa de volquetes lo coloca en el lugar que tiene que ir y luego entre cuatro o cinco albañiles lo llevan para que esté en la vereda, quedándoles más cómodo para la obra”, explicó la concejala.
Luego amplió: “El volquete debe estar colocado como un auto estacionado, obviamente que el impacto no es el mismo, por eso es importante cumplir con las medidas de seguridad para reducir los riesgos”.
En tanto, la nueva ordenanza debe contemplar diferencias con los horarios autorizados para la colocación y el retiro de los volquetes, dado que “está planteado de 20 a 6, y es un horario que no va. La mayoría son empresas constructoras y hacen horario corrido hasta las 5 de la tarde, y dentro de ese horario, por ahí durante la siesta, sería más adecuado que puedan realizar el trabajo”, consideró.
Dentro de aproximadamente un mes quedó el compromiso de retomar el diálogo para que cada una de las partes involucradas haga su análisis y aporte y poder empezar a trabajar en la nueva ordenanza.









