Este martes a las 10 de la mañana está prevista la reunión entre los concejales y los representantes del sector de taxistas y remiseros, que serán recibidos en el edificio de Sarmiento y Alem para debatir sobre el impacto que representará el arribo del servicio de Uber (y eventualmente otras plataformas) a la ciudad de Venado Tuerto.
Esta reunión fue programada la semana pasada, cuando un importante grupo de representantes del sector se movilizó hasta el Concejo para ser escuchados, solicitando en algunos casos la prohibición y persecución de la implementación de estas plataformas, o en su defecto un marco regulatorio que permita una competencia en igualdad de condiciones.
El encuentro quedó fuertemente condicionado por las recientes declaraciones del intendente Leonel Chiarella, que el sábado anunció a través de sus redes que la Municipalidad “no va a prohibir” a Uber, complementando su opinión con un denuncia de “extorsión y amenazas” por parte de algunos representantes de taxis y remises. Habrá que ver cuál es el clima de la reunión de mañana.
Sin margen para una ordenanza que prohíba a las plataformas de traslado de pasajeros, dado que el oficialismo cuenta con siete bancas sobre diez en el Concejo, existe la posibilidad de encontrar alguna alternativa que regule la competencia con el servicio tradicional de taxis y remises.
En esa línea se manifestaron desde el bloque Ciudad Futura, aunque seguramente las conclusiones llegarán después de la reunión de este martes, donde se podrán analizar experiencias de otras ciudades, aquellas donde fracasó la intervención estatal de control y las que lograron algún resultado positivo.
Desde La Libertad Avanza se sentó una postura ya hace un par de semanas: desregular la actividad y que cada uno pueda competir con sus propias tarifas.
En la actualidad, los taxis y remises tienen una serie de requisitos para poder circular y prestar su servicio: obtener la licencia que otorga la Municipalidad, licencia profesional para los choferes, contar con un vehículo de un máximo de diez años de antigüedad (aunque se suelen extender los plazos por coyunturas económicas), realizar desinfección periódica, contar un seguro especial y respetar la tarifa impuesta por el Municipio, de acuerdo a una fórmula polinómica establecida por la ordenanza vigente.
Plataformas como Uber requieren para el usuario contar con la aplicación instalada, señalar el punto de origen y el destino, donde ya queda establecido el monto a pagar, generalmente más bajo que el de taxis (en las ciudades donde viene funcionando) y la posibilidad de acceder a descuentos especiales.
En los casos de Rosario y Buenos Aires, la implementación de esta herramienta obligó a muchos taxistas a sumarse a las aplicaciones, haciendo convivir a los dos sistemas. No queda en claro cuál es la rentabilidad real que obtienen los conductores, dado que además del módico valor de los viajes, la aplicación se queda con hasta el 30 por ciento de la ganancia, aunque el monto no es fijo y depende de varios factores.
Fotos: Gentileza Radio Jota 98.3








