El juez de Segunda Instancia, Tomás Orso, ratificó la condena contra Marcos Sava, un joven de 23 años que se encuentra cumpliendo una pena de prisión efectiva por el robo de una moto, destacando especialmente el rol asumido por un testigo, que permitió dilucidar el hecho manteniendo su declaración a pesar de haber sufrido intimidaciones y una agresión física.
La resolución no sólo rechazó la apelación presentada por la defensa y dejó firme la pena de cinco años de prisión unificada, sino que además expuso la existencia de maniobras de obstrucción de la investigación y amedrentamiento de testigos por parte de la familia del condenado. Puntualmente, el juez Orso considera que Marcelo Sava, padre de Marcos y actual prófugo en la causa de la Megaestafa Inmobiliaria, fue el “autor intelectual” de “un plan para obstruir el accionar de la fiscalía”.
El magistrado valoró especialmente el rol de Brian G, testigo ocasional del robo perpetrado el 20 de abril de 2024 en la vía pública, sobre avenida Casey, porque no sólo permitió identificar a Sava, sino que sostuvo la declaración a pesar de haber sido golpeado por el padre del condenado en su propio lugar de trabajo.
“En tiempos de individualismo y de descrédito en la Justicia, actitudes como la tuya resultan inspiradoras, demuestran que no todo está perdido y deben ser destacadas. Simplemente gracias”, fueron las inusuales palabras utilizadas por Orso en el fallo, en reconocimiento.
Agresor y prófugo
Marcos Sava fue condenado el 20 de octubre de 2025 por el juez Leandro Martín a tres años de prisión efectiva por robo calificado, quedando su pena total en 5 años al unificarse con otro hecho previo. La defensa representada por la abogada Agustina Chaves había pedido su reducción a 4 años, cuestionando a las pruebas presentadas y argumentando que el joven está a cargo de la crianza de su hijo de 3 años.
El testigo aludido por el juez Orso presenció ocasionalmente el hecho, logró identificar al autor (que estuvo acompañado por otra persona) y sostuvo la declaración a pesar de las intimidaciones sufridas. Orso también destacó que además de la agresión física de parte del padre del condenado, una hermana presentó una foto adulterada como falsa prueba de que el condenado se encontraba en otro lugar al momento de producirse el robo.
La particularidad del caso es que Marcelo Sava días atrás debía presentarse a una audiencia para comenzar a cumplir la condena de un año y seis meses de prisión por la Megaestafa Inmobiliaria, por lo que fue declarado prófugo. La fiscal Mayra Vuletic solicitó la declaración de rebeldía, planteo que derivó en la emisión de una orden de captura y detención para que el condenado sea alojado en una unidad penitenciaria y comience a cumplir la pena que le fue impuesta.







