En la jornada del miércoles se realizó en los tribunales de Venado Tuerto la audiencia imputativa contra BSC, un hombre de 31 años que se encuentra detenido en la Unidad Penitenciaria N°39 de Ituzaingó, acusado de haber intentado cometer estafas vía telefónica a profesionales de la ciudad y distintos puntos del sur provincial. La acusación, llevada adelante por el fiscal Damián Cassullo, es por el delito de Acceso indebido a una comunicación electrónica en concurso real con estafa en grado de tentativa en calidad de autor. Tras la presentación de los elementos probatorios, la jueza Paula Borrello dictó la prisión preventiva para el acusado.
La denuncia que inició la investigación fue presentada el pasado 20 de agosto por un contador de Venado Tuerto, quien expuso que había sufrido el acceso ilegítimo y no autorizado a su cuenta de WhatsApp y a las comunicaciones electrónicas allí contenidas, utilizadas para procurar la obtención fraudulenta de dinero de sus contactos.
El ardid utilizado fue hacerse pasar por representantes del Consejo Profesional de Ciencias Económicas, manifestando que se estaba realizando un “reempadronamiento de profesionales”. Así, lo indujeron a ingresar al apartado “dispositivos vinculados” del WhatsApp y efectuar la vinculación a través de un enlace que le fue suministrado, lo que le permitió a los estafadores acceder a la cuenta.
Haciéndose pasar por él, y en forma coordinada, los autores del hecho se comunicaron con familiares, clientes y contactos, solicitando la transferencia de dinero bajo distintos pretextos. Por caso, a la esposa de la víctima le pidieron más de 500 mil pesos haciéndole creer que se trataba de dinero que debía ser entregado a un supuesto cliente, aportando una cuenta donde debía realizarse la transferencia, que no llegó a hacerse efectiva.
Horas más tarde, el contador venadense recibió mensajes de parte de los bancos donde opera, informándole que personas intentaban ingresar a través de otro registro biométrico. Llegó a hacer las denuncias y las cuentas fueron bloqueadas.
Rápida investigación
A partir de las actuaciones ordenadas por el fiscal Cassullo, con el cruce de información sobre las líneas telefónicas, el impacto de antenas y escuchas, se reunió el material probatorio suficiente para dar con BSC, lo que permitió además identificar a una mujer que sería su pareja, encargada de conseguir e ingresar los chips dentro del penal donde se encuentra alojado.
El 27 de agosto se realizó un allanamiento en la unidad penitenciaria de Ituzaingó y se secuestraron celulares, lo mismo que en la casa de la pareja del acusado, allanada horas más tarde.
El fiscal Damián Cassullo estuvo a cargo de la investigación.
Se le atribuye a BSC, quien se encuentra preso por infringir la Ley 23.737 de Estupefacientes, ser coautor por haber intervenido junto con al menos otra persona cuya identificación se encuentra en curso, en la maniobra delictiva descripta.
El fiscal solicitó la prisión preventiva ordinaria, mientras que la defensa representada por Melisa Andreatta se opuso al planteo, agregando en todo caso que la cautelar se revise en un plazo no mayor de 30 días. La jueza Borrello ordenó en definitiva la prisión preventiva ordinaria.
Un patrón repetido
Si bien el hecho investigado es puntual, desde el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la provincia de Santa Fe Cámara 2, que abarca desde la ciudad de Rosario hacia el sur provincial, se informó que entre marzo y agosto se han recibido comunicaciones de los matriculados que manifiestan “haber recibido llamados telefónicos con fines de estafa”.
Algunos de ellos expresaron haber sido víctimas de hackeo de la aplicación WhatsApp, aunque la gran mayoría se percató del origen delictivo y cortó la llamada. No obstante, mencionan 38 casos que fueron notificados por profesionales de las Ciencias Económicas, algunos de los cuales admiten haber pasado el código solicitado por los estafadores.







