En la mañana de hoy se desarrolló en la sala de audiencia de los Tribunales de Venado Tuerto la audiencia imputativa y cautelar en que la jueza Mariana Vidal dispuso la prisión preventiva de Marcelo Christian S. y Carmen Lidia A., a pedido de la fiscal Mayra Vuletic. Ambos fueron imputados como jefes y organizadores de una asociación ilícita dedicada al robo de camiones y a la privación de la libertad de sus choferes. Durante la audiencia, admitieron la autoría de los hechos atribuidos.
Cabe recordar que ambos imputados fueron detenidos el sábado 19 de septiembre en Parnará, Entre Ríos, luego de una detallada investigación.
La acusación, según consta en las actas de imputación, es considerablemente más amplia que el último hecho ocurrido en Sanford y vincula a los dos imputados con una asociación ilícita que habría operado de manera sostenida en el tiempo, con una modalidad que se repetía: interceptar camiones estacionados sobre las rutas, reducir y maniatar a los choferes, trasladarlos en un automóvil y abandonarlos posteriormente en zonas rurales, mientras los vehículos eran llevados hacia otros destinos.
En el caso de Marcelo Christian S., la Fiscalía le atribuyó directamente el rol de “jefe y organizador” de la estructura. Según la imputación, era quien determinaba los lugares donde se cometerían los robos, seleccionaba los camiones, establecía la modalidad para someter a los choferes, definía los recorridos y los lugares donde serían liberados y también el destino final de los vehículos sustraídos.
A Carmen Lidia A., en tanto, la Fiscalía le atribuye haber cumplido una función de apoyo y logística, particularmente como conductora del Fiat Cronos utilizado durante los procedimientos. Según la acusación, después de los robos acompañaba a los camiones sustraídos como apoyo y alerta y trasladaba a los choferes privados de su libertad hasta los lugares donde finalmente eran abandonados.
Cuatro robos y una tentativa
La investigación acumulada comprende cuatro hechos consumados y, en el caso del imputado, también una tentativa de robo.
El primero ocurrió el 28 de julio en Venado Tuerto, cuando un camión Scania P310 fue interceptado sobre la ruta nacional 33, en inmediaciones de República de Irlanda. Según la imputación, el chofer fue reducido, maniatado y trasladado en un Fiat Cronos, mientras los delincuentes se apoderaban del camión.
El acoplado fue abandonado en inmediaciones de calle Los Ciruelos y el conductor fue liberado unas diez horas después en la localidad de Landeta. La Fiscalía sostiene que el camión fue trasladado hacia la zona de Córdoba con la intención de ocultarlo, desarmarlo y posteriormente destinarlo al mercado ilegal.

El segundo episodio investigado ocurrió el 14 de agosto en inmediaciones de Salto Grande, sobre la ruta nacional 34. En este caso fue sustraído un Mercedes Benz Atron 1624 y su conductor fue reducido y trasladado hasta las cercanías de Tortugas, donde fue liberado después de más de diez horas.
La imputación señala además que durante el procedimiento los autores retiraron los rastreadores satelitales instalados en el camión antes de abandonar el acoplado y continuar con el vehículo hacia la zona de Córdoba.
El tercer robo se produjo el 2 de septiembre, en cercanías del peaje de San Vicente, sobre la ruta nacional 34. Allí fue interceptado un Scania G340 y su conductor fue reducido, atado y trasladado posteriormente en el Fiat Cronos. El acoplado fue desenganchado en Cañada Rosquín y el chofer liberado en inmediaciones de Villa Josefina, en las afueras de Frontera.
El cuarto hecho es el que había provocado la aceleración de la investigación: ocurrió el 15 de septiembre en la zona de Sanford, sobre la ruta nacional 33.
Según la acusación, los integrantes de la banda rompieron la ventanilla del Scania G410, ingresaron a la cabina y golpearon al camionero con un martillo. Luego le colocaron anteojos y una bolsa sobre la cabeza, lo maniataron y se llevaron el vehículo.
En Firmat desengancharon el semirremolque térmico y continuaron con el tractor. El conductor fue trasladado en el Fiat Cronos y finalmente liberado, después de unas ocho horas, en una zona rural de Landeta.
Finalmente, a Marcelo Christian S. se le atribuye además una tentativa de robo ocurrida el 19 de febrero en Villada, cuando junto con otros dos hombres habría abordado violentamente a un camionero sobre la ruta 33. De acuerdo con la imputación, la víctima resistió el ataque y logró escapar, por lo que el hecho quedó en grado de tentativa.
La banda
La acusación describe una estructura integrada, además de los imputados, por W. A. V., D.A.L. y otros integrantes todavía no identificados, y sostiene que Marcelo Christian S. era quien organizaba los procedimientos, seleccionaba los objetivos y establecía la logística posterior al robo.
La Fiscalía también incorporó como evidencia informes de análisis de comunicaciones y escuchas telefónicas.
Un informe del Grupo de Investigación y Análisis Criminal incorporado al legajo sostiene que las líneas analizadas mostraban un comportamiento conjunto y reiterado en los distintos episodios. En el caso de la línea atribuida a Carmen Lidia A., la Fiscalía señala que aparece vinculada a los cuatro hechos consumados.
Entre las evidencias también figuran escuchas telefónicas autorizadas por la jueza Vidal entre el 2 y el 17 de septiembre, además de informes de DAJUDECO, registros de videovigilancia, actuaciones policiales y elementos secuestrados durante la detención de la pareja.
La detención en el túnel
Los dos imputados fueron detenidos cuando circulaban hacia Entre Ríos a bordo de un Fiat Cronos blanco, vehículo que la investigación vincula con la organización.
El procedimiento se produjo en el control policial del Túnel Subfluvial Santa Fe-Paraná. En el automóvil se secuestraron, entre otros elementos, herramientas, un pasamontañas, telas y lentes, teléfonos celulares y $2.081.600 en efectivo.
Una investigación que abarca varias jurisdicciones
La causa tomó una dimensión regional a partir de la acumulación de investigaciones que inicialmente se encontraban radicadas en distintas fiscalías.
El 16 de septiembre, la fiscal general María Cecilia Vranicich hizo lugar al pedido de acumulación presentado por Vuletic, que permitió concentrar en la Unidad Fiscal de Venado Tuerto investigaciones correspondientes a distintos episodios y jurisdicciones.
De esta manera, la investigación que comenzó con el robo ocurrido en Venado Tuerto en julio terminó conectando cuatro hechos consumados y una tentativa, todos bajo una hipótesis común de funcionamiento.
La acusación sostiene que, una vez sustraídos, los camiones eran trasladados hacia la zona de Córdoba para ser ocultados, desarmados y eventualmente comercializados de manera ilegal.
Actualmente, la investigación se encuentra en etapa preliminar. La hipótesis sobre el destino final de los camiones en la zona de Córdoba deberá ser acreditada durante el proceso, y la Fiscalía continúa la búsqueda de otros integrantes de la organización todavía no identificados.







