En el marco de los operativos municipales previos y durante la Nochebuena, la Municipalidad de Venado Tuerto desplegó un amplio dispositivo de control que tuvo como hecho destacado el mayor decomiso de pirotecnia ilegal registrado hasta el momento en la ciudad, además de un balance general calificado como “muy tranquilo” en materia de tránsito y convivencia urbana.
Según explicó la secretaria de Control Urbano, Silvia Rocha, en declaraciones al programa A pesar de Todo (LT29), la investigación se inició a partir de la detección de un perfil en redes sociales que comercializaba pirotecnia de manera abierta, bajo la modalidad online: venta por mensajes privados, pago por transferencia y entrega a domicilio mediante delivery. “Es una modalidad muy difícil de detectar porque no hay dirección ni local físico visible; generalmente se trata de domicilios particulares”, señaló.
Ante esta situación, el Municipio se constituyó como denunciante ante el Ministerio Público de la Acusación. A partir del trabajo articulado con la fiscal Luciana Del Greco, el coordinador regional del Ministerio de Justicia y Seguridad, Nahuel Pasquinelli, la Policía de Investigaciones (PDI) y con órdenes de allanamiento libradas por el juez Mauricio Clavero, se realizaron procedimientos en dos domicilios particulares: uno en calle Rivadavia, vinculado a un local de muebles, y otro en Santa Cruz 37.
Durante los allanamientos, realizados en la mañana del 24 de diciembre, se secuestró una enorme cantidad de pirotecnia de todo tipo -desde petardos hasta bombas de gran porte, baterías de fuegos artificiales, bengalas y potes de humo- almacenada en depósitos, habitaciones y hasta roperos. “Es el decomiso más importante que hemos logrado. Sacar semejante volumen de pirotecnia del circuito de venta era una preocupación central para nosotros”, remarcó Rocha.
La persona vinculada a la comercialización fue demorada, trasladada a la comisaría y se le inició una causa por infracción al Código de Faltas, además del acta correspondiente labrada por el área de Control Urbano. Desde el Municipio indicaron que el valor económico del material secuestrado es difícil de estimar por la variedad y las distintas modalidades de venta, aunque coincidieron en que se trata de “muchísimo dinero”.
Uso de pirotecnia y límites del control
Rocha reconoció que, pese a los operativos, el uso de pirotecnia durante la medianoche del 24 no puede erradicarse por completo. “El control del uso es complejo, especialmente a las 12 de la noche, cuando el personal está en guardia pasiva y se priorizan situaciones graves o de siniestralidad”, explicó. Además, recordó que el Municipio no puede ingresar a domicilios particulares sin orden judicial y que muchas veces, cuando se llega tras una denuncia, el arrojo ya cesó.
Por ese motivo, insistió en que la estrategia central es atacar la venta, especialmente la clandestina y por redes sociales, y pidió a los vecinos que denuncien con datos concretos cuando detecten este tipo de comercialización. También destacó que este año no se encontraron comercios exhibiendo pirotecnia, a diferencia de años anteriores, tras las notificaciones realizadas por la Dirección de Inspección General recordando la vigencia de la ordenanza.
Balance de la Nochebuena
Más allá del tema pirotecnia, el balance general de la Nochebuena fue positivo. “Fue una noche muy tranquila”, afirmó Rocha. No se registraron accidentes graves y los operativos de tránsito funcionaron con normalidad.
Durante los controles hubo cuatro remisiones al corralón: tres por alcoholemia positiva (la más alta, 2,44 g/l en un conductor de camioneta; dos motos, una de ellas remitida por la Guardia Provincial) y un vehículo por obstaculizar un garaje. Además, funcionó el Boliche Bus, con traslados a tres espacios de esparcimiento, dos de ellos destinados a jóvenes.
Finalmente, la secretaria de Control Urbano confirmó que el operativo para Año Nuevo ya está planificado y será similar al de Navidad, con posibilidad de refuerzos si el análisis posterior de la Mesa de Seguridad así lo indica. “Son fechas especiales y el objetivo es el mismo: prevenir, cuidar y garantizar que las fiestas se vivan en un marco de tranquilidad”, concluyó.








