El juez Mauricio Clavero resolvió este jueves dejar en libertad a Katerina R., imputada por el delito de lesiones dolosas graves en exceso de legítima defensa, luego de un violento episodio ocurrido en la madrugada del 29 de julio en una habitación que alquilaba en calle Chile al 300 en Venado Tuerto. De todos modos, el magistrado le impuso a la joven estrictas condiciones de conducta y tratamiento. Entre ellas, la obligación de iniciar tratamiento por adicciones en el “Espacio Ariel”
La audiencia fue presidida por Clavero y actuó como la fiscal acusadora María Florencia Schiappa Pietra, mientras que la defensa estuvo a cargo de la defensora pública adjunta, María Cecilia Tosco. Si bien la Fiscalía había solicitado prisión preventiva ordinaria por 60 días, el magistrado consideró que la imputada actuó en contexto de legítima defensa y le otorgó la libertad con severas restricciones.
El hecho
Según la imputación formal, la acusada fue atacada mientras se encontraba en su habitación de una pensión por Cristian L., quien la habría arrojado a la cama y comenzado a asfixiarla con las manos. La situación fue advertida por Juan Pedro M., vecino del lugar, quien intervino para defenderla. Durante el forcejeo, Cristian L. resultó con múltiples heridas punzocortantes.
La policía encontró al hombre gravemente herido sobre la cama, con cortes en brazos, muslos, tórax y abdomen. Katerina R. y Juan Pedro M. manifestaron que ella logró quitarle un cuchillo al agresor y provocarle las heridas en el intento de defensa. No obstante, en su declaración ante el tribunal, la joven aseguró que no lo hirió directamente, sino que se apartó cuando el vecino de la habitación llegó, y que la pelea se dio entre los dos hombres.
La mirada de la fiscal
En diálogo con Venado24, la fiscal Schiappa Pietra explicó que desde el inicio se trató de una situación de legítima defensa, aunque ella consideró que hubo un exceso en la reacción por parte de la imputada.
“Este hecho surge de un contexto de adicciones. No eran pareja. Ella lo manifestó así y los análisis toxicológicos confirmaron la presencia de cocaína en su organismo. Según su relato, estuvieron juntos desde las 2 de la tarde hasta las 3 de la mañana”, relató la fiscal.
La funcionaria judicial agregó que Katerina R. vive en una situación de alta vulnerabilidad, tanto por las adicciones como por su entorno social y familiar. “Ella empieza a pedirle que se vaya, él no quiere irse y la asfixia. Tenía marcas en el cuello, sangrado nasal, decía que no podía hablar. Cuando logró gritar, el testigo entró a auxiliarla”, detalló.
Schiappa Pietra señaló que el agresor es un hombre corpulento, mientras que la imputada es de contextura pequeña. El testigo, intervino y forcejeó con Cristian L., quien ya tenía un cuchillo en la mano. “En ese forcejeo, según lo que dijo ella en comisaría, logró quitarle el arma y provocarle los puntazos. Pero hoy sostuvo que no lo apuñaló, que fue Juan Pedro M. quien peleó con él. Es posible que esa versión también sea viable”, admitió.
La fiscal reconoció que la joven pudo haberse atribuido la agresión por temor a que los hechos involucraran a más personas del entorno. “En la casa ya le habían pedido que se fuera por las situaciones de consumo y violencia”, sostuvo.
A pesar de haber imputado a la joven por exceso en la legítima defensa, Schiappa Pietra coincidió con el criterio del juez Clavero: “La situación inicial fue de legítima defensa y la calificación permite incluso una condena condicional, ya que ella no tiene antecedentes, ni tampoco las otras personas involucradas”.
Actualmente, Cristian L. permanece internado en terapia intensiva y su pronóstico es reservado. La causa continuará en etapa de investigación mientras se evalúan las responsabilidades penales de los involucrados.







