La financiera Naranja X cerró definitivamente su sucursal de Venado Tuerto, ubicada en Alvear 754, una decisión que se inscribe en el proceso de reconversión digital que la empresa viene desarrollando en distintos puntos del país y que se produce en un escenario marcado por la caída del consumo y la retracción de la actividad comercial. Como consecuencia del cierre, cuatro trabajadores locales quedaron sin empleo.
En las últimas horas, además, se concretó el abandono definitivo del inmueble que durante años funcionó como sede de atención presencial de la compañía en la ciudad. El local ya fue desocupado y dejó de exhibir la identidad comercial de la firma, confirmando así el final de sus operaciones físicas en Venado Tuerto.
La medida forma parte de una estrategia que Naranja X viene implementando desde hace tiempo y que apunta a profundizar la digitalización de sus servicios, reduciendo progresivamente la atención presencial para concentrar la operatoria en plataformas virtuales y canales digitales. Sin embargo, la decisión se da en un contexto económico complejo, atravesado por la caída del consumo, el cierre de comercios y la pérdida sostenida de puestos de trabajo en distintos sectores de la economía argentina.
La empresa, controlada mayoritariamente por el Grupo Financiero Galicia, ha venido cerrando sucursales en diversas localidades del interior argentino. En los últimos meses se reportaron situaciones similares en ciudades de Salta, Misiones, Entre Ríos y Córdoba, donde los cierres también estuvieron acompañados por despidos de personal.
En el caso de Venado Tuerto, la decisión impacta en un escenario local que no escapa a las dificultades que atraviesa el mercado laboral. Si bien el número de trabajadores afectados es reducido, la pérdida de cuatro empleos formales representa un nuevo golpe para una economía que viene mostrando señales de desaceleración en distintos rubros.
Además de la cuestión laboral, el cierre elimina una alternativa de atención presencial para clientes que realizaban consultas, trámites, reclamos o gestiones vinculadas a créditos y servicios financieros. Aunque la compañía sostiene que la mayoría de las operaciones pueden efectuarse de manera digital, la desaparición de la sucursal implica un cambio importante para usuarios que todavía valoran el contacto directo y el asesoramiento personalizado.
De este modo, Venado Tuerto se suma a la lista de ciudades donde Naranja X decidió poner fin a la atención física, consolidando un modelo de negocio cada vez más orientado a la virtualidad y con menor presencia territorial.
Foto e informe: Radio Jota







