El rescate de Agustín Nicolás Mancini, el joven venadense de 23 años que era intensamente buscado desde el lunes, suma con el correr de las horas nuevos elementos que permiten dimensionar la magnitud del episodio y, al mismo tiempo, dejan interrogantes abiertos sobre cómo logró sobrevivir. Mientras tanto, cada vez más voces hablan de “un milagro”.
Según la reconstrucción preliminar, el accidente ocurrió cuando regresaba hacia Bigand. En ese trayecto, por causas que aún se investigan, perdió el control del Chevrolet Cruze blanco, impactó contra el guardarraíl y terminó cayendo a un arroyo en la zona de un puente rural, entre Bigand y Chabás.
El vehículo quedó volcado dentro del canal, prácticamente cubierto por el agua, lo que complejiza aún más la escena del siniestro. A pesar de ello, Mancini logró salir del habitáculo en condiciones que todavía no pudieron ser explicadas con precisión.
Lo cierto es que permaneció cerca de 24 horas en el lugar, a la intemperie, con un cuadro de hipotermia, golpes en la cabeza y el rostro, y una fractura en uno de sus brazos. Aun así, consiguió mantenerse con vida a pocos metros del vehículo siniestrado.
El hallazgo fue completamente fortuito. Un ciclista que circulaba por la zona advirtió restos del auto cerca del puente, se detuvo a observar y, al acercarse, encontró al joven con vida en la orilla. De inmediato dio aviso a las autoridades, lo que activó el operativo de rescate.
Quienes participaron del procedimiento destacaron un dato llamativo: al momento de ser encontrado, Mancini estaba consciente, reconocía a las personas que lo asistían e incluso llegó a hacer algunas bromas, pese al estado físico en el que se encontraba.
Desde Protección Civil de Bigand señalaron que, por la violencia del impacto y las condiciones en las que quedó el vehículo, no esperaban encontrarlo con vida, lo que refuerza la idea de un desenlace “milagroso”, tal como lo definieron sus propios familiares.
En paralelo, su hermano Mauro en nota difundida por Rosario3 aportó detalles clave para entender las horas previas: “Desapareció el lunes alrededor de las 11, cuando se tuvo la última señal a la altura de Tortugas. Desde ahí se perdió todo tipo de rastro”.
Y sobre el reencuentro, resumió la carga emocional del momento: “Le dije que lo amo y que espero que se recupere”. Incluso, apeló a una imagen que rápidamente se viralizó: “Aunque su fecha de nacimiento es el 5 de diciembre, el 6 de abril vuelve a festejar su cumpleaños”.
Actualmente, Mancini permanece internado en el Hospital Español de Rosario, fuera de peligro y bajo observación médica, mientras se aguarda un parte más detallado sobre su evolución.
La investigación continúa en curso para determinar con exactitud la mecánica del hecho. En tanto, lo que parecía encaminarse a un desenlace trágico terminó, contra todo pronóstico, con un dato central: Agustín está vivo.







