En la mañana de este lunes, se desplegó un amplio operativo en el microcentro de Venado Tuerto en el marco de una investigación conjunta entre la Fiscalía provincial y la Fiscalía federal, que incluyó más de una decena de allanamientos.
Los procedimientos fueron encabezados por el fiscal provincial Iván Raposo y la fiscal federal Daniela Ghiorzi, y tuvieron como uno de los puntos centrales a la empresa de turismo y casa de cambio Kaiken, además de domicilios particulares vinculados a sus propietarios.
Según confirmaron fuentes judiciales a Venado24, por parte de la Fiscalía provincial hay dos personas detenidas, quienes serán imputadas en los próximos días por el delito de comercialización de estupefacientes en grado de partícipe secundario. Sus identidades, por el momento, fueron resguardadas.
Durante los allanamientos, además, se procedió al secuestro de una cifra de dinero no especificada, importante cantidad de material informático y teléfonos celulares, que ahora serán peritados para profundizar las líneas investigativas en curso. También en la propiedad de uno de los detenidos se secuestraron armas.
Doble vía investigativa
Desde la Fiscalía federal indicaron que los procedimientos fueron cerca de diez (a los que se sumarían otros cuatro de la fiscalía provincial) y que, además de acompañar la investigación por narcotráfico que impulsa el Ministerio Público de la Acusación, se avanza en una línea paralela vinculada a posibles maniobras de comercialización de cereal en negro.
Esta hipótesis se suma al eje inicial de la causa, que ya vinculaba movimientos de dinero y operaciones en divisas con actividades ilícitas, lo que motivó también el análisis bajo la figura de presunto lavado de activos.
El nexo con “Wacho Maxi”
La investigación guarda relación con la causa que involucra a Maximiliano Ezequiel Ríos, alias “Wacho Maxi”, actualmente detenido en la Unidad Penitenciaria N° 11 de Piñero, y a su entorno familiar.
Días atrás, el juez Leandro Martín dictó la prisión preventiva para su madre y su hermano, tras la presentación de pruebas surgidas del análisis de un teléfono celular secuestrado en un allanamiento previo. De ese peritaje surgieron conversaciones que -según la hipótesis fiscal- evidencian la existencia de una organización dedicada a la comercialización de estupefacientes, con movimientos económicos en dólares y posibles vínculos con operadores cambiarios.
En ese contexto, el propio fiscal Raposo había adelantado a este medio que los nuevos procedimientos se inscribían en una investigación por lavado de dinero, lo que derivó en la intervención coordinada con la Justicia federal.
Investigación en curso
La causa se mantiene bajo estricta reserva y no se descartan nuevas detenciones o imputaciones en los próximos días, a medida que se analice el material secuestrado.
El operativo generó un fuerte impacto en la zona céntrica de la ciudad, tanto por el despliegue como por la cantidad de procedimientos realizados en simultáneo, en una de las investigaciones más relevantes de las últimas semanas en Venado Tuerto.









