Entre el lunes y el martes se desarrolló en la sede de los tribunales de Venado Tuerto la audiencia de apelación de la sentencia que pesa sobre Pedro Ortiz y Hontoria, el religioso conocido como Hermano Pedro que se desempeñara como director de la primaria del Sagrado Corazón y fue condenado a 15 años de prisión tras ser encontrado culpable de cuatro hechos de abuso sexual contra cuatro niñas menores de edad que eran alumnas del colegio.
Tras escuchar los argumentos de la defensa, la fiscal y la querella, el tribunal conformado por los camaristas Gabriela Sanso, Daniel Curik y Tomás Orso deberán expedirse en los plazos previstos por la ley. Se especula que la decisión se conocerá en el transcurso del mes de mayo.
La defensa integrada por los abogados Arsenio Domínguez y José Marchisio planteó la inocencia del Hermano Pedro, al igual que en todo el proceso previo, aunque de forma accesoria plantean una condena de ejecución condicional bajo el argumento de que se habría tratado de abusos simples. En tanto, la fiscal Florencia Schiappa Pietra y la querellante Ana Regidor solicitan que se ratifique la condena de primera instancia.
Como dato destacado de la audiencia, el condenado Hermano Pedro pidió tomar la palabra sobre el cierre, y vía Zoom ratificó su inocencia y dejó como testimonio que “perdonaba” a las víctimas que lo denunciaron, acusó a la fiscal y la querellante de tener “encono” hacia él y la institución del Sagrado Corazón y que “reza por todos”.
Pedro Ortiz y Hontoria está condenado por abuso sexual gravemente ultrajante, doblemente agravado por la provocación de un grave daño en la salud mental de la víctima y por ser el encargado de la educación, en el caso de una de las denunciantes. Para las tres restantes se acusó al religioso de abuso sexual simple agravado por ser encargado de la educación.
Los hechos que se le atribuyen ocurrieron entre 2018 y 2019, tanto en el establecimiento escolar como en un viaje de estudios. Como contrapartida, la defensa del Hermano Pedro planteó la inocencia y que las pruebas presentadas no son concluyentes. “Hicimos los planteos que consideramos que se debían realizar y ahora deberán analizar los camaristas si los aceptan. Planteamos la absolución y en forma subsidiaria -en caso que sea condenado- que se le dé una pena de 3 años de ejecución condicional, quitando de la calificación el párrafo segundo del artículo 119, quedando una pena que va de 3 a 10 años. Nosotros pedimos el mínimo“, explicó el defensor Domínguez.
El religioso permaneció en libertad hasta la realización del juicio, cumpliendo una serie de pautas de conducta, pero una vez que recibió la condena en primera instancia quedó en prisión preventiva, encontrándose alojado en el penal de Piñero. La condena fue aplicada por un tribunal presidido por el juez Aldo Baravalle junto a Mariana Vidal y Mauricio Clavero el 30 de julio de 2025.
Luego la defensa planteó en dos oportunidades la morigeración de la prisión preventiva, pero no fueron aceptados los argumentos y Ortiz permanece hasta hoy privado de su libertad, a la espera de este fallo de segunda instancia.







