En una audiencia de apelación realizada este miércoles en la sala de audiencia de los Tribunales de Venado Tuerto, el juez de Cámara Daniel José Curik resolvió morigerar algunas de las medidas de conducta que pesan sobre Silvio Adrián Garbolino, electo presidente comunal de Melincué y actualmente imputado en una causa por defraudación y administración infiel.
El planteo fue impulsado por sus defensores, Joaquín Fraga y Germán Gasperini, quienes solicitaron una flexibilización de las restricciones que Garbolino debe cumplir desde que recuperó la libertad bajo fianza de 100 mil dólares, tras haber pasado una semana detenido en junio.
Las nuevas condiciones
La defensa pidió que se modificara la obligación de presentarse todos los días en la comisaría local, proponiendo que ese control se redujera a una visita semanal. El juez resolvió finalmente que Garbolino deba presentarse tres veces por semana.
Otro de los reclamos apuntaba a permitirle circular libremente por todo el país. En este punto, Curik determinó que el dirigente podrá moverse sin restricciones dentro de la provincia de Santa Fe, pero deberá pedir autorización expresa para salir de su territorio.
Finalmente, también se modificó la frecuencia del informe tutelar, que ya no será semanal, sino cada 15 días.
El fiscal y la continuidad del proceso
El fiscal Mauro Menéndez, a cargo de la acusación, sostuvo en la audiencia que las medidas impuestas originalmente respondían a la necesidad de garantizar el proceso y evitar riesgos procesales, en el marco de una investigación que sigue avanzando con miras a un eventual juicio oral.
La causa se vincula con presuntas maniobras fraudulentas con cheques en blanco que habrían sido completados con sumas millonarias y utilizados como garantía de un crédito superior a los 88 millones de pesos, en el marco de la mutual AMFAC, donde Garbolino se desempeñaba como gerente.
Contexto político y judicial
El caso tiene un fuerte condimento político: Garbolino fue detenido diez días antes de las elecciones comunales, pero aun así resultó electo presidente de Melincué bajo el sello de La Libertad Avanza, en una contienda muy ajustada frente a Yamila Gallisso, de Unidos para Cambiar Santa Fe.
Desde su entorno político, se insistió en la idea de una “persecución” en su contra, mientras que el Ministerio Público Fiscal defendió la solidez de las pruebas y la necesidad de las medidas restrictivas.
Más allá de la flexibilización dispuesta por la Cámara, Garbolino sigue bajo un régimen de control judicial y con un proceso penal en curso. Su futuro político, con la presidencia comunal a punto de comenzar, continúa atado al desenlace de una causa que todavía tiene varios capítulos por delante.







