En una sesión de trámite ágil y con amplios consensos políticos, la Asamblea Legislativa de Santa Fe aprobó este jueves los 88 pliegos enviados por el Poder Ejecutivo para cubrir cargos de jueces, fiscales y defensores públicos en todo el territorio provincial. El número, que no tenía antecedentes desde 1985, incluyó designaciones clave para la Circunscripción Judicial N.º 3, con asiento en Venado Tuerto.
En lo que respecta a la ciudad, el aval legislativo confirmó cuatro nombramientos que habían sido elevados meses atrás y que venían siendo seguidos de cerca por la Corte Suprema provincial, que había marcado estas vacantes como prioritarias:
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Andrea Melisa Cavallero, actual fiscal, fue designada jueza de Primera Instancia de Distrito en lo Penal.
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Martín Carlos Chasco, quien ya venía desempeñando funciones en forma provisoria, fue ratificado como juez de Primera Instancia de Circuito en los tribunales venadenses.
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Martín Esteban Borselli recibió acuerdo como juez de Primera Instancia de Distrito en lo Laboral.
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Jorgelina Valeria Daneri fue aprobada como jueza de Primera Instancia de Familia.
Además, el joven abogado venadense Franco Raschetti quedó oficialmente designado como juez de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial con sede en Reconquista, un dato que refuerza la presencia de profesionales locales en diferentes regiones del mapa judicial santafesino.
Amplio consenso político
La votación de los pliegos se dio en un marco de orden legislativo poco frecuente para este tipo de instancias. Bajo la conducción de la vicegobernadora Gisela Scaglia y con el trabajo previo de la Comisión de Acuerdos que preside Lionella Cattalini, los 14 mensajes que agruparon las designaciones se aprobaron en su mayoría por unanimidad.
Solo hubo abstenciones puntuales de bloques minoritarios de izquierda y de derecha, así como el rechazo en casos aislados, entre ellos la nominación de Federico Rébola en Rosario, que despertó un debate más áspero.
Impacto en el sur santafesino
Con estas designaciones, el distrito de Venado Tuerto logra cubrir vacantes estratégicas que venían afectando el normal funcionamiento del Poder Judicial en el sur provincial. Se trata de cargos que permitirán descomprimir la carga de trabajo en áreas sensibles como el fuero penal, laboral y de familia, en una ciudad que es cabecera de una amplia región judicial.
La aprobación de los pliegos marca además un gesto político: la posibilidad de alcanzar consensos amplios entre oficialismo y oposición en torno al fortalecimiento institucional del sistema de justicia santafesino.







