La desaparición de Alejandro Rubén Scamurra Riol, de 14 años, que mantuvo en vilo a vecinos y autoridades durante casi 16 horas, sumó en las últimas horas definiciones clave que desarman las versiones iniciales. Tras tomar declaración al joven y a sus familiares el miércoles por la tarde-noche, la fiscal Florencia Schiappa Pietra descartó de manera contundente que se haya tratado de un robo o un hecho violento.
En diálogo con Venado24, Schiappa Pietra explicó que el adolescente regresó con todas sus pertenencias, incluido el dinero que llevaba en su mochila para pagar la piscina del club Reus —unos 50.000 pesos—. Además, la bicicleta fue hallada en la zona de Circunvalación y Enrique Alberti, en las inmediaciones de la estancia Santa Elena, con el candado colocado y cerrado.
“La propia víctima, en su declaración, no refirió la existencia de un robo. No hay testimonios ni evidencias objetivas que indiquen que ocurrió un hecho delictivo”, afirmó la fiscal.
La búsqueda
Cabe recordar que la búsqueda de Alejandro se inició el martes por la noche, luego de que su padre denunciara que el adolescente no había regresado de su clase de natación en el club Reus, a la que debía asistir en bicicleta. El operativo, que incluyó rastrillajes, revisión de cámaras de seguridad y la participación de vecinos organizados, finalizó el miércoles por la mañana, cuando una mujer lo encontró en la intersección de Las Heras y José Martí y dio aviso a la policía.
En ese momento surgieron versiones contradicorias: mientras la comunicación oficial hablaba de un hallazgo “sano y salvo”, la vecina que lo encontró afirmó que el joven le dijo haber sido golpeado y robado. Esa versión fue amplificada por el relato de padres que habían participado de la desesperada búsqueda.
Imágenes y recorrido
Durante el interrogatorio, Alejandro reconoció haber ido al Club Ciudad, sector donde las cámaras de seguridad municipales lo registraron en tres oportunidades. Según la fiscal, en esas grabaciones “no se ve a nadie persiguiendo ni con actitud sospechosa cerca de él”.
El adolescente aseguró no recordar con claridad qué sucedió durante las horas en que estuvo ausente. Tampoco presenta lesiones compatibles con una agresión: no hay golpes en la cabeza, como trascendió inicialmente, y solo se constató una fractura de clavícula que podría ser producto de una caída en bicicleta. No obstante, el propio adolescente dijo que ya sentía molestias en esa zona días antes del episodio.
A la vez, Schiappa Pietra, indicó que en el momento que fue hallado, Alejandro se encontraba en camino a su casa. De hecho, estaba a pocas cuadras de la misma.
Discusión familiar previa
Un dato que surgió de las declaraciones es que, antes de salir de su casa el martes, Alejandro discutió con sus padres por el uso que hacía del celular y de algunas aplicaciones. Esto provocó que le prohibieran llevar el teléfono al salir de su domicilio.
Sin nuevas pistas
Con estos elementos, la fiscal descartó por completo la hipótesis del robo: “No hay testimonios ni evidencias que denoten un hecho violento”. Además, señaló que, “no se avizora una línea investigativa para avanzar”.
A su vez, agregó que hay otros datos de la investigación que son resguardados, teniendo en cuenta la condición de menor de Alejandro.
Lo cierto es que el caso, que generó gran repercusión en Venado Tuerto, parece alejarse de la idea inicial de un hecho violento y se encamina a un cierre sin responsables ni delitos que investigar.







