Lo que hasta hace pocos días aparecía como una apuesta política fuerte del gobierno de Javier Milei terminó convirtiéndose en una de sus derrotas parlamentarias más importantes. Este miércoles, la Casa Rosada resolvió retirar del proyecto de “Inviolabilidad de la Propiedad Privada” el capítulo que derogaba la Ley de Tierras, luego de comprobar que no contaba con los votos necesarios para aprobarlo en el Senado.
Detrás de ese desenlace hubo un actor que jugó un papel importantes: el presidente del Comité Nacional de la UCR e intendente de Venado Tuerto, Leonel Chiarella, quien durante los últimos días encabezó una intensa ronda de conversaciones con los diez senadores radicales para convencerlos de rechazar la iniciativa impulsada por el oficialismo.
Si bien el dirigente venadense no logró alinear a la totalidad del bloque, su estrategia terminó siendo suficiente para bloquear las aspiraciones del Gobierno. Hacia el mediodía de este miércoles ya estaban confirmados, al menos, cuatro votos radicales en contra del proyecto, un número que dejaba a La Libertad Avanza sin posibilidades de alcanzar la mayoría necesaria para aprobar el controvertido capítulo referido a la extranjerización de tierras.
Con ese escenario consumado, el Gobierno optó por dar marcha atrás antes de exponerse a una derrota en el recinto. La decisión fue comunicada a los bloques aliados durante la tarde y poco después quedó confirmada entre los propios senadores radicales.
Una ofensiva que comenzó días atrás
Desde la semana pasada el intendente venadense y presidente de la UCR había hecho pública su oposición al proyecto mediante publicaciones en sus redes sociales y luego llevó esa postura al seno del radicalismo nacional.
Posteriormente, el Comité Nacional del partido emitió un documento institucional en el que pidió expresamente a sus senadores votar en contra de la derogación de la Ley de Tierras por entender que comprometía la soberanía nacional, el control de las zonas de frontera y la protección de recursos estratégicos.
A partir de allí comenzó un trabajo silencioso de negociación con cada uno de los integrantes del bloque radical, consciente de que esos diez votos podían transformarse en la llave de la sesión.
Finalmente, aunque no consiguió una posición unánime, el respaldo de al menos cuatro senadores alcanzó para modificar completamente el escenario parlamentario y dejar sin margen de maniobra al oficialismo.
La marcha atrás de la Casa Rosada terminó de definirse cuando quedó claro que tampoco lograría compensar esas bajas con apoyos de otros bloques aliados y provinciales.
La rebelión de legisladores radicales y el rechazo expresado por varios gobernadores terminaron convirtiendo el capítulo sobre la Ley de Tierras en un obstáculo para el resto del paquete legislativo impulsado por el Gobierno. Frente a esa situación, el oficialismo decidió retirar esos artículos para intentar preservar el tratamiento del resto de la iniciativa.
La decisión representó una de las primeras derrotas políticas de magnitud para la estrategia parlamentaria del Gobierno nacional.
El mensaje de Chiarella
Lejos de realizar declaraciones públicas o adjudicarse el resultado, poco antes que trascendierá la noticia, Chiarella eligió una forma sobría de comunicar “el triunfo”.
Minutos después de conocerse la decisión del Gobierno, el presidente de la UCR publicó únicamente un banner institucional del partido con la consigna: “Defendamos nuestra tierra“.
El mensaje puede interpretarse como la síntesis de una gestión que, por primera vez desde que asumió la conducción nacional del radicalismo, mostró capacidad para incidir en una votación clave del Senado y condicionar el avance de uno de los proyectos emblemáticos impulsados por la administración de Javier Milei.
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