Cuando este viernes a las 19 se inaugure el edificio escolar ubicado en Turner y San Lorenzo, con un importante acto donde comprometió su presencia el gobernador Maximiliano Pullaro, no sólo se verá realizado el viejo anhelo de la Escuela N°238 de contar con su propio espacio físico, sino que además se saldará una vieja deuda de casi 40 años: la concreción de una escuela secundaria para el barrio Iturbide que pueda atender la demanda de la zona sur de la ciudad.
Es que en realidad los dos proyectos se terminaron enlazando en un punto de la historia, pero tienen un origen diferente. La Escuela N°238 se creó en 1964 como un espacio educativo nocturno para jóvenes trabajadores, mientras que el proyecto de construir una escuela en ese lugar data de finales de la década del ‘80.
Un joven Julio Eggimann, que en 1987 comenzaba a desempeñar su primer período como diputado provincial, impulsó el proyecto de ley porque “en ese momento se había detectado claramente la necesidad de que toda esa gran barriada de Iturbide, San Martín y Alejandro Gutiérrez tuviesen una escuela de nivel primario y también de nivel secundario, porque la población demográficamente estaba creciendo mucho, ya se hablaba de 18.000 habitantes en ese sector de la ciudad y no había un servicio educativo acorde a esa demanda”, expresó el experimentado referente peronista.
Fue en esos años en que surgió el proyecto que rápidamente fue aprobado por las cámaras de Diputados y Senadores para crear “un complejo educativo integral, inspirado en la experiencia de la Escuela Gurruchaga en Rosario, que también se había integrado a nivel primario con secundario y era una fórmula interesante de que todos los chicos tuvieran el desarrollo de todas las etapas, con todo el ciclo educativo en un mismo espacio de infraestructura y geográfico”, sostiene Eggimann.
Sin embargo, esa ley recibió el veto parcial del gobierno provincial y solamente se pudo avanzar con la primaria, ubicada en la esquina de Falucho y Turner, creando la Escuela N°1325 “José Vicente Cibelli”, que ya cumplió 35 años. “En aquel momento fue el ministro Fernando Bondesío (a cargo de Educación en el primer gobierno de Carlos Reutemann) el que tomó esa postura y lamentablemente quedó sin hacerse el secundario, cuando ya teníamos el espacio físico”, rememora Eggimann.
El gobernador Pullaro recorrió las obras en febrero del año pasado.
Es que a partir de gestiones conjuntas, el Municipio había obtenido una hectárea que un vecino aceptó canjear por impuestos y se cedió a la Provincia a través de la ordenanza 1840 sancionada por el Concejo Municipal a finales de los ‘80 con el cargo específico de realizar el complejo educativo.
En un momento se pensó en la posibilidad de reflotar el proyecto cuando se decidió construir el ex Anexo del Colegio Nacional (hoy Escuela N°584 “Raúl Alfonsín”), pero finalmente se optó por el predio de avenida Alem al 1300. Cabe mencionar que esta escuela también se encuentra en el mismo barrio Iturbide, pero la zona sur de la ciudad creció exponencialmente, por ejemplo con la creación del barrio Santa Fe.
Mientras tanto, la Escuela Primaria N°1325 estaba funcionando y albergó a la Escuela Secundaria N°238 “Ricardo Torres Blanco” en forma transitoria durante muchos años, dado que ésta nunca había logrado su propio edificio. Fue así que en un momento confluyeron las dos deudas pendientes y se decidió levantar el edificio de la 238 en esa esquina de San Lorenzo y Turner, pegada a la Escuela Cibelli.
De todos modos, ese proceso iniciado en 2004 pasó por múltiples dificultades y varias frustraciones, que quedan muy bien reflejados en este repaso histórico. “Hoy estamos contentos y entusiasmados porque esto representa la concreción de un sueño y una gran respuesta a toda la demanda de la comunidad”, señala Julio Eggimann, quien le reconoce al actual gobierno provincial la determinación para cumplir la obra tantas veces inconclusa.
“Todo ese proceso fue haciendo que el secundario no se hiciese y además quedaba ahí una especie de tapera que atentaba contra la seguridad del barrio. Quiero poner en valor la decisión y la eficacia política del actual ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, que en la gestión del gobernador Pullaro tomaron la decisión de concretar el edificio”, valoró el exdiputado. Además se sumó la pavimentación de todo el entorno de las dos escuelas, con una obra concretada por el Municipio y ya próxima a liberarse al tránsito.










