Después de años en planos, estudios y proyecciones, el Área Recreativa Norte (AReN) empieza a verse sobre el terreno. La obra avanza y, con la llegada de la primavera, el sector ya muestra parte de la fisonomía que tendrá uno de los proyectos urbanos más grandes de Venado Tuerto.
Ya se pueden reconocer caminos, senderos y bicisendas; puentes y miradores; forestación; y la integración de canales y espejos de agua. Son señales de que aquello que antes solo aparecía en las imágenes del proyecto empieza a tomar cuerpo.
La iniciativa forma parte del Plan Estratégico Participativo (PEP) y busca recuperar e integrar a la ciudad un sector que durante décadas estuvo marcado por problemas ambientales y por sus características inundables.
“Cuando vemos las imágenes finales del proyecto y cómo está el lugar actualmente, empezamos a encontrar muchas de esas mismas características. Los caminos, el agua, la forestación y la organización del espacio empiezan a darle la forma que imaginamos”, explicó la subsecretaria de Planeamiento y Urbanismo, Liliana Alou.
Una obra pensada para convivir con el agua
Uno de los aspectos más particulares del proyecto es que no busca eliminar las características naturales del sector, sino incorporarlas al diseño del nuevo espacio público.
Los estudios realizados determinaron las cotas de inundación y, a partir de esa información, los caminos fueron diseñados de manera sobreelevada. La intención es evitar una mayor impermeabilización del suelo y mantener el escurrimiento natural del agua.
De esta manera, los canales y espejos de agua no aparecen como elementos secundarios, sino como parte de la propia configuración del AReN. Los recorridos, puentes y miradores se organizan alrededor de ese paisaje.
“Estamos hablando de un sector sobre el que Venado Tuerto viene planificando desde hace mucho tiempo. Hubo estudios y distintas etapas que fueron construyendo esta idea. Lo importante es que ahora esa planificación empieza a materializarse y podemos verla directamente en el territorio”, sostuvo Alou.
Mientras continúa la obra de infraestructura, también comenzó a hacerse visible otro de los componentes centrales del proyecto: la forestación.
Hasta el momento ya fueron plantados más de 350 árboles, que acompañarán los senderos y distintos sectores del área recreativa a medida que avance su desarrollo.
En paralelo, se construyen senderos peatonales, bicisendas y recorridos especiales, además de puentes y miradores que permitirán atravesar y conectar los diferentes espejos de agua.
La idea es que el espacio pueda ser utilizado para actividades recreativas, deportivas, sociales y culturales, pero también que cumpla un papel ambiental dentro de la estructura urbana.
De un sector degradado a un nuevo espacio público
El proyecto representa, además, la recuperación de un área que durante años estuvo entre las zonas más problemáticas de la ciudad desde el punto de vista ambiental.
Los antecedentes técnicos identificaron al sector como una de las áreas más deterioradas de la planta urbana y plantearon la necesidad de avanzar con su saneamiento y recuperación para incorporarlo a la ciudad como espacio público.
El desafío, en ese sentido, no es solamente construir un parque o un nuevo lugar de recreación, sino transformar un territorio históricamente conflictivo e integrarlo a la trama urbana.
“Cada etapa permite entender un poco más cómo va a funcionar este espacio. Los recorridos empiezan a definirse, la forestación va creciendo y el agua se incorpora naturalmente al paisaje. El AReN va tomando forma y eso permite empezar a dimensionar lo que significará para la ciudad”, señaló Alou.
Por ahora, la obra todavía está en proceso y resta atravesar distintas etapas antes de que el área pueda funcionar en plenitud. Pero el cambio ya empieza a ser perceptible: aquello que durante años fue una idea proyectada sobre un plano comienza a ocupar un lugar concreto en el paisaje de Venado Tuerto.
“Lo que durante mucho tiempo pudimos mostrar a través de un plano o una imagen empieza a estar frente a nosotros. Ese es el valor de sostener una planificación: que una idea de ciudad pueda, con el tiempo y con trabajo, convertirse en una realidad concreta”, concluyó la funcionaria.







