La investigación por el violento episodio de violencia de género que comenzó en el boliche Wess y continuó en la vía pública y frente a la Comisaría 14ª derivó este martes en una doble audiencia imputativa en los Tribunales de Venado Tuerto. A su vez se formalizaron los cargos contra el joven acusado de agredir y amenazar a su expareja embarazada, también fue imputada una mujer luego de que durante un allanamiento en la vivienda del principal acusado se hallara cocaína presuntamente destinada a la comercialización. El primero quedó en prisión preventiva ordinaria, mientras a la segunda también le dictaron prisión preventiva, pero la cumplirá en su domicilio por tener a su cargo a dos niños
Las audiencias fueron presididas por la jueza Mariana Vidal. El fiscal Iván Raposo representó al Ministerio Público de la Acusación y la defensora pública Melisa Andreatta asistió a la mujer imputada.
Una derivación del caso de violencia de género
Tal como informó Venado24, la causa se inició tras la denuncia contra F. A., acusado de haber golpeado y amenazado de muerte a su expareja N. G., quien cursa un embarazo.
Según la imputación, el episodio comenzó dentro del boliche Wess, continuó cuando la joven abandonó el local y se extendió hasta las inmediaciones del Hospital Alejandro Gutiérrez y la plaza del barrio Argonz. Posteriormente, cuando la víctima se presentó en la Comisaría 14ª para denunciar lo ocurrido, el acusado habría llegado armado con un cuchillo, arremetiendo nuevamente contra ella y sus familiares hasta que la intervención policial logró controlar la situación mediante disparos disuasivos al aire.
Por estos hechos, F. A. fue imputado como autor de los delitos de lesiones leves dolosas agravadas por el vínculo y amenazas calificadas por el uso de arma.
El allanamiento que abrió otra investigación
Raposo explicó que, durante la entrevista realizada a la víctima, ésta manifestó que el acusado solía tener en la vivienda de calle Argonz un revólver y una escopeta. Ese dato motivó que el domicilio fuera incorporado al megaoperativo de 20 allanamientos simultáneos realizado el viernes pasado en Venado Tuerto y la región, en el marco de distintas investigaciones penales.
Si bien las armas mencionadas no fueron encontradas, durante el procedimiento personal de la División Microtráfico detectó otra situación que dio origen a una nueva causa.
De acuerdo con la investigación, una mujer identificada como J. R. insistió reiteradamente en retirar una campera antes de que fuera requisada. Al inspeccionarla, los efectivos secuestraron nueve envoltorios con cocaína, otro paquete de mayor tamaño con la misma sustancia, 5.000 pesos en efectivo y un teléfono celular. Las pruebas orientativas confirmaron que se trataba de cocaína, con un peso total de 9,8 gramos.
Por ese motivo, este martes la Fiscalía le atribuyó el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
Prisión preventiva domiciliaria
Tras la audiencia, la jueza Mariana Vidal dispuso que J. R. permanezca en prisión preventiva domiciliaria, atendiendo a que es madre de dos hijos menores de edad, medida solicitada durante la audiencia.
De esta manera, una investigación que comenzó con una grave denuncia por violencia machista terminó incorporando una segunda causa penal vinculada al narcomenudeo, surgida como consecuencia directa del allanamiento realizado en la vivienda del principal acusado.







