Una gran cantidad de personas se acercaron hasta los tribunales para seguir de cerca la sentencia del juicio que se le siguió a Pedro Ortiz y Hontoria, finalmente condenado a 15 años de prisión por abuso sexual gravemente ultrajante, doblemente agravado por la provocación de un grave daño en la salud mental de una de las víctimas y por ser el encargado de la educación, mientras que en los tres casos restantes la condena fue por abuso sexual simple agravado por ser encargado de la educación.
La fiscal Florencia Schiappa Pietra, junto a la querellante Ana Regidor, habían solicitado una pena de 16 años, de manera que tanto ellas como las víctimas y sus familias expresaron su conformidad por la condena establecida por el tribunal. Y la satisfacción fue mayor cuando se dictó la prisión preventiva, es decir que el exdirector del Sagrado Corazón quedó inmediatamente detenido.
Mensajes en la puerta de tribunales.
Schiappa Pietra analizó que se trató de “un proceso largo donde no venía sintiendo una respuesta conforme a mi criterio, a mi manera de llevar la investigación. Estamos hablando de víctimas vulnerables por ser niñas, mujeres y alumnas, que estaban atravesando un daño en este proceso que fue largo, donde yo consideraba que las medidas cautelares no estaban siendo tenidas en cuenta en función del bloque constitucional de derechos de los niños, niñas y adolescentes y las convenciones de eliminación de la violencia contra la mujer, que eran un plus que debía ser tomado en cuenta”.
La fiscal Schiappa Pietra.
Sin embargo, en la jornada de hoy quedó conforme por la condena y el dictado de la prisión preventiva que solicitó: “Hubo una reforma hace muy pocos meses en el Código Procesal Penal de la Provincia, que establece como un punto de peligrosidad procesal a tener en cuenta a la condena en primera instancia, que en este caso es de 15 años, que es una pena efectiva y grave por la cantidad de años que se le han dado”.
La madre que alzó la voz
Débora Cieri es la madre de una de las víctimas de abuso. Su hija fue la primera en denunciar al religioso, y ella la acompañó con decisión, abriendo las puertas para que otras chicas se animaran a hablar y contar lo sufrido, hechos que hoy acreditó el tribunal con su sentencia. Además el de su hija es un caso especial, porque se vio fuertemente afectada su salud mental y física.
“Necesitábamos que llegue este día, necesitábamos escuchar, que el tribunal diga que es culpable y diga la cantidad de años, que la verdad me sorprendió, porque no esperaba tanto tiempo. No digo que es una alegría, pero sí un gran alivio. Significa que todo lo que hicimos y todo lo que costó valió la pena”.
Para Cieri, lo más importante es que se dio por cierto “lo que dijeron las niñas y nosotros como papás, que lo único que hicimos fue ser su voz. Además celebramos que quede preso de inmediato, porque nunca dejamos de pedir que vaya preso en algún momento. Hoy se hizo justicia”.
Por último, destacó: “Todo lo que hice y hago no es solamente por mi hija, sino por todas las víctimas. No solamente las que pudieron denunciar y pudieron hablar, sino que sabemos que en todo este proceso hay muchas más víctimas. Creo que en algún momento, cuando estén preparadas y puedan, van a hablar. Nunca es tarde, no importa si ya hay una sentencia, si ya lo declararon culpable, porque es una liberación para uno”.
Las autoridades
Durante la audiencia en que se dio a conocer la sentencia estuvieron presentes los concejales de Ciudad Futura, Bruno Taddia y Florencia Giacometti, acompañando a las víctimas y sus familias.
Apenas conocida la condena, el intendente Leonel Chiarella se expresó a través de las redes sociales, celebrando que “se hizo justicia”. El mandatario destacó la condena por el abuso sexual sobre niñas que “al momento de los hechos cursaban 6° y 7° grado”, y brindó su acompañamiento “con profundo respeto a las víctimas y sus familias que enfrentaron este proceso con valentía y dignidad”.
Por ultimo, mencionó la labor de la fiscal Florencia Schiappa Pietra, la querellante Ana Regidor y los jueces Aldo Baravalle, Mariana Vidal y Mauricio Clavero.











