Cinco personas integrantes de un mismo grupo familiar fueron condenadas por comercializar estupefacientes en el asentamiento conocido como Villa Moisés, tras una investigación iniciada en julio de 2024 a partir de denuncias anónimas realizadas en el Buzón de la Vida.
La causa fue llevada adelante por la Fiscalía Federal con la intervención de los fiscales Reynares Solari, Daniela Ghiorzi y Rocío Estrada. La pesquisa estuvo a cargo de la Unidad de Investigación Criminal (UNIPROJUD) de la Gendarmería Nacional, que logró identificar a los miembros de la organización y reconstruir la modalidad de venta.
De acuerdo a la investigación, la cabecilla era Vanina H., quien operaba junto a su madre, Stella Maris U.; su hermana, María Belén F.; su sobrino y otra mujer identificada como Tamara M. La banda vendía droga desde sus viviendas en Villa Moisés y también bajo la modalidad delivery.
Los cinco fueron imputados en febrero de 2025 por comercio organizado de estupefacientes en una audiencia realizada ante el juez federal de garantías, Aurelio Cuello Murúa.
Posteriormente, en septiembre de 2025, la imputación contra Vanina H. fue ampliada luego del peritaje de su teléfono celular. En esa instancia se le atribuyó la agravante de haber utilizado menores para la venta de droga.
Concluida la investigación, entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, los cinco integrantes del grupo fueron condenados en el marco de acuerdos abreviados a penas que van de 3 a 6 años de prisión.
La mayoría de las sentencias fueron homologadas por el juez Aurelio Cuello Murúa, mientras que en el caso de Vanina H. intervino la jueza de Revisión de Rosario, Silvina Andalaf Casiello, quien autorizó el último acuerdo presentado por la Fiscalía y fijó una pena de seis años de cumplimiento efectivo.
La mujer ya se encontraba bajo prisión preventiva, situación en la que continuará cumpliendo la condena.