El intendente de Venado Tuerto y presidente nacional de la UCR, Leonel Chiarella, se pronunció hoy sobre la creciente tensión diplomática entre Argentina y Brasil, luego de las declaraciones del presidente Javier Milei durante un acto político en San Pablo que derivaron en una fuerte respuesta del gobierno brasileño.
Sin mencionar en forma directa al mandatario nacional, Chiarella publicó un extenso mensaje en sus redes sociales en el que cuestionó el camino de la confrontación y reivindicó el legado de Raúl Alfonsín en la construcción de la relación bilateral con el vecino país.
La publicación coincide con una semana simbólica para el radicalismo, al cumplirse 40 años de la firma del Programa para la Integración Argentino-Brasileña, suscripto en 1986 por los entonces presidentes Raúl Alfonsín y José Sarney, considerado el punto de partida del proceso que años más tarde desembocaría en la creación del Mercosur.
“El insulto al que piensa distinto nunca puede ser el camino para un Presidente“, escribió Chiarella. Y agregó que hacerlo “de visita en otro país sin medir las consecuencias que puede tener para la relación bilateral y para la confraternidad entre pueblos hermanos es muy grave”.

Defensa de la relación estratégica
El jefe municipal remarcó la importancia económica que tiene Brasil para la Argentina y advirtió sobre el impacto que pueden tener los conflictos diplomáticos.
“Brasil no es un adversario ideológico: es el destino de uno de cada siete dólares que exporta la Argentina. Detrás de cada palabra hay fábricas, pymes y puestos de trabajo argentinos“, sostuvo.
En ese sentido, afirmó que “la política exterior debe ser una política de Estado, y no la extensión de una campaña ajena“, al tiempo que reclamó una relación basada en “el respeto institucional, la previsibilidad y el trabajo diplomático serio”.
También recordó que el acuerdo impulsado por Alfonsín y Sarney buscó crear un espacio económico común entre dos países que dejaban atrás las dictaduras y apostaban a consolidar la democracia y la vigencia de los derechos humanos.
“Hoy más que nunca necesitamos una relación basada en el respeto y el diálogo. Argentina y Brasil tienen mucho más para ganar trabajando juntos que profundizando diferencias innecesarias“, concluyó.
El conflicto diplomático
Las declaraciones de Chiarella se conocieron después de la polémica generada por el discurso que Javier Milei pronunció el sábado durante la Convención Nacional del Partido Liberal de Brasil, donde respaldó la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro.
En ese acto, el presidente argentino calificó a Luiz Inácio Lula da Silva como “el ladrón“, “el presidiario” y “el zurdo”, además de cuestionar al Supremo Tribunal Federal brasileño y respaldar públicamente al exmandatario Jair Bolsonaro.
La reacción del gobierno brasileño no tardó en llegar. La Cancillería de ese país dispuso llamar a consultas a su embajador en la Argentina, Julio Bitelli, una de las medidas diplomáticas más severas antes de una eventual ruptura de relaciones, al considerar “inauditas” las expresiones del mandatario argentino.








