En el marco de la alerta epidemiológica por tos convulsa en Santa Fe el director del Hospital Alejandro Gutiérrez, Dr. Juan Ferrer, profundizó sobre el escenario sanitario actual y advirtió que la baja en las coberturas de vacunación está generando condiciones para el regreso de enfermedades que habían sido controladas.
Tal como informó Venado24 el 4 de noviembre, la provincia confirmó 19 casos de coqueluche en lo que va de 2025, incluido un caso en Venado Tuerto, correspondiente a un bebé que ya se encuentra recuperado. En aquel momento, el director de Epidemiología de la Región de Salud, Daniel Agostinelli, señaló que la situación “no configura un brote, pero sí nos mantiene en alerta”, sobre todo por la caída en los niveles de vacunación tras la pandemia.
En diálogo con A Pesar de Todo (LT29), Ferrer coincidió en ese diagnóstico y subrayó que hoy la preocupación es creciente: “Tenemos que estar mucho más atentos a la evolución de los síntomas. La consulta con el pediatra debe ser más temprana”.
“Cifras históricas de descenso en vacunación”
El director del hospital no relativizó el problema: “Estamos realmente preocupados porque tenemos cifras históricas de descenso en vacunación a nivel local y nacional. Y justamente el coqueluche es una patología que se previene con la vacuna”.
Ferrer sostuvo que parte del retroceso se explica por las discusiones sociales que dejó la pandemia: “A partir de lo que pasó con COVID quedó instalada la idea de debatir la eficacia de las vacunas. Eso puso a la vacunación en un lugar donde parece más culpable que beneficiosa”.
Recordó incluso que ciertos discursos en medios masivos amplificaron el desconcierto: “Algunos comunicadores pusieron en duda la importancia de las vacunas y luego esos mensajes fueron retomados por instituciones. Eso generó ruido en un país donde la vacunación siempre fue una política de Estado”.
El riesgo de la desprotección
Ferrer coincidió con Agostinelli en un punto central: la caída en la vacunación habilita la reaparición de patologías que estaban controladas.
“La población pasó de exigir más vacunas a no querer vacunarse con las que tenemos. Hoy estamos empezando a ver enfermedades que habíamos dejado de ver gracias a la vacunación”, advirtió.
Y agregó que esta situación genera presión innecesaria sobre el sistema sanitario: “Estamos exponiendo a la comunidad y a los trabajadores de la salud a problemas que ya estaban resueltos”.
Vacunas disponibles y esquema vigente
El director del Hospital Gutiérrez aclaró que el acceso a las dosis no es el problema: “Sí hay vacunas y sí están disponibles. El hospital tiene vacunatorio y la región cuenta con muchos lugares para vacunarse”.
Recordó que el calendario nacional incluye la vacuna pentavalente (a los 2, 4 y 6 meses), refuerzos entre los 15 y 18 meses y al ingreso escolar, además de una dosis de triple bacteriana acelular a los 11 años. También se recomienda una aplicación en embarazadas entre las semanas 20 y 32 de gestación, para proteger al recién nacido desde antes del parto.
Además, destacó que cualquier persona puede consultar su esquema de vacunación en los sistemas provinciales o acercarse a un vacunatorio para verificarlo y completarlo.
El médico fue categórico respecto al valor de las vacunas: “Es una discusión sin sentido. Durante la segunda ola de COVID, en la terapia intensiva del hospital predominaban los pacientes no vacunados. La evidencia es clara”. Y para ser más contundente aún, acotó: “Discutir vacunas hoy es como discutir si el oxígeno es necesario para respirar”
El hospital, abierto a la comunidad
Antes de cerrar, Ferrer reafirmó el rol del hospital dentro de la red de vacunación regional: “El hospital es de la comunidad. Estamos abiertos a consultas, dudas y vacunación. Queremos que más vecinos y vecinas completen sus esquemas porque es una responsabilidad social”.
En un contexto de alerta epidemiológica y con casos confirmados en la provincia —incluido uno en Venado Tuerto— los profesionales de la salud coinciden en un mensaje central: la vacunación sigue siendo la herramienta más efectiva para prevenir cuadros graves y cortar la cadena de transmisión del coqueluche.







