La anunciada llegada de Uber a Venado Tuerto puso en el centro de la escena al servicio de taxis y remises en la ciudad, que hoy se encuentra afrontando una situación complicada, con altos costos fijos, rentabilidad acotada y ahora se ve amenazado por el impacto que puede generar la competencia con aplicaciones que ofrecen tarifas más bajas, en medio del debate por una nueva ordenanza que permitirá regular a esa opción.
El subsecretario de Movilidad Urbana, Eugenio Bernabei, analizó que “es un sector que a nivel país está golpeado, tiene costos fijos altos y no es algo que pasa sólo en Venado Tuerto, sino en varios lugares”.
El funcionario destacó que dentro del mismo sector hay intereses y posicionamientos opuestos, que quedan en evidencia a la hora de discutir las tarifas: “Nosotros hacemos reuniones con cada una de las paradas de taxis, con los dueños de las remiserías, con titulares de remises, y encontramos posturas e intereses diferentes dentro del mismo sector. Es un contexto en el cual la actividad está muy golpeada en función de la situación económica general que está pasando cada una de las de las familias”.
En la actualidad, en Venado Tuerto hay 279 licencias de remises y 53 de taxis que se encuentran activas, sobre un total de 342 de remises y 93 de taxis. “Hay algunas solicitudes, pero la realidad es que el contexto en general hace que se requiera una inversión grande en tener un vehículo, y en un sector en el cual hoy no está teniendo una rentabilidad importante, por lo tanto no hay tantos pedidos. Sí hemos retirado varias licencias por incumplimiento”, informó Bernabei.
La actividad tuvo un primer golpe durante la pandemia, en consonancia con todo el sector de transporte público, y posteriormente “las cuestiones inflacionarias, el aumento sostenido de costos, el aumento de combustibles siguieron complicando, y todo esto en un contexto donde moverse con un vehículo particular es uno de los primeros gastos que una familia recorta”.
Entonces la pregunta que surge es qué tan rentable será Uber para los choferes, con tarifas más bajas y márgenes de ganancia más acotados aún: “Creo que hay una cuestión en cuanto al volumen que se puede llegar a generar con una tarifa eventualmente más económica, es algo que no es ajeno a otros sectores que absorben tarifas, como el transporte de cargas donde hoy se sale a competir achicando márgenes, bajando costos y sumando volúmenes. Es parte de la dinámica que tiene la economía”, evaluó.
Buscando ejemplos
El próximo objetivo es elaborar un nuevo marco normativo para el servicio de taxis y remises, que contemple además la presencia de aplicaciones. Se piensa en una ordenanza ajustada a la realidad local, porque además no parece existir todavía un modelo para imitar que garantice buen funcionamiento y controles de herramientas como Uber. “Hemos estado en contacto con gobiernos de otras provincias, desde Salta hasta Chubut, Corrientes, Mendoza, Buenos Aires y Córdoba. Hay distintos casos, en algunas las normativas han funcionado y en otras no”, mencionó el responsable de Movilidad Urbana.
Una de las dificultades que se observa es que “son todas muy nuevas, lo más antiguo es de diciembre de 2024 y la mayoría son del año pasado. No hay una receta que funcione, porque además la idiosincrasia de la ciudad es completamente distinta a todas con las que estuvimos charlando”, aclaró.








