En medio de la creciente preocupación por las amenazas a escuelas en distintos puntos de la provincia de Santa Fe, el director de la Escuela de Educación Técnico Profesional N° 483 “El Industrial”, Mauricio Cabana, confirmó que en la institución se registraron dos situaciones distintas que obligaron a activar los protocolos de seguridad.
Por un lado, Cabana detalló que apareció una pintada en un banco con una amenaza de tiroteo prevista para la semana próxima. “Se activó el protocolo como corresponde, se llamó al 911, se dio intervención a la Regional y se siguió adelante por la vía judicial”, explicó en diálogo con Radio Jota. En ese sentido, remarcó que la escuela cuenta con procedimientos claros: “Tenemos un protocolo armado, con todo muy claro respecto a cómo debemos actuar y qué rol cumple cada uno”.
En paralelo, se registró otro hecho que generó preocupación entre los alumnos. Durante un recreo, un grupo de estudiantes alertó que un compañero tenía un arma. “Son dos hechos distintos”, aclaró el directivo, y agregó que si bien los propios alumnos dudaban de su veracidad, la situación igualmente motivó la intervención inmediata.
Ante esa advertencia, se activó un protocolo interno vigente desde el año pasado. “Se sacó a los alumnos del aula y no se permitió el ingreso de nadie hasta que llegó la policía”, indicó Cabana. El joven señalado, de 14 años, fue identificado en el lugar y posteriormente retirado de la escuela junto a sus padres y personal policial.
Según precisó el director, el propio alumno reconoció la situación ante los efectivos: “La policía no tuvo que revisar nada, él mismo dijo dónde estaba y qué tenía”. Finalmente, se constató que se trataba de un arma de juguete, similar a las que disparan balines plásticos, aunque sin municiones en ese momento. “En forma mecánica es un juguete, pero se ve real”, advirtió.
Cabana también señaló que desde la institución se viene trabajando en la concientización de las familias. La semana pasada, la escuela envió información a los padres a través de listas de difusión por WhatsApp, donde se detallan los cuidados y las consecuencias de este tipo de conductas. “A veces se cree que es una travesura, pero en realidad es un delito”, subrayó.
En cuanto a la situación del alumno involucrado, el directivo indicó que aún no se tomaron decisiones disciplinarias. “Tenemos que reunirnos con los padres, evaluar la responsabilidad y el compromiso que pueda asumir. Muchas veces los chicos no dimensionan la gravedad de lo que hacen”, expresó.
El episodio se da en un contexto provincial marcado por reiteradas amenazas a establecimientos educativos, lo que mantiene en alerta a autoridades escolares, familias y fuerzas de seguridad. En ese marco, desde El Industrial insistieron en la importancia de respetar los protocolos y reforzar el trabajo conjunto para prevenir situaciones de riesgo.







