En los casi dos años que la gestion libertaria está a punto de cumplir en el poder, en Santa Fe se perdieron más de 12.000 puestos de trabajo producto de una ecuación que va de la mano de la suba de importaciones a su nivel más alto de los últimos 22 años. Así lo denunció la Asociación para la Pequeña y Mediana Empresa (Apyme) que presentó su segundo informe del Observatorio de Importaciones.
Allí monitorean el impacto de la apertura de importaciones que representan el 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años en la economía santafesina y una caída del empleo provincial del 2% respecto a 2023. Según el Observatorio, en Santa Fe hay 2.020 empresas y 12.456 trabajadores menos que hace dos años. De esas empresas, 225 pertenecen a la industria manufacturera. Es el sector más golpeado, con 4,8% menos de empleo y que representa el 53% de todos los trabajos que se perdieron en la provincia.
En Apyme resaltan que donde más se destruye el empleo es en empresas de mayor tamaño. Las grandes empresas tienen un 9,2% menos de trabajadores, las pequeñas 6,8% y las medianas 2,3%.
“El nuevo informe refleja una situación preocupante tanto por el crecimiento sostenido de las importaciones como por la pérdida de empleo industrial en la provincia de Santa Fe, uno de los polos productivos más importantes del país”, señala Apyme.
El primer informe de septiembre 2025 (período de enero a julio) detalló las importaciones acumuladas en comparación a 2024 gracias a la liberación comercial emprendida por el presidente Javier Milei que impactó sobre todo en los sectores textil, autopartes, alimentos, tecnología, entre otros.
El informe señala que en agosto de este año, hubo una desaceleración del crecimiento de las importaciones debido a un estancamiento en el nivel de actividad económica y a una depreciación en el tipo de cambio. En comparación al último período de apertura comercial, durante el gobierno del expresidente Mauricio Macri (2016-2019) dicho indicador fue del 30% del PBI.
El informe divide al incremento de importaciones en dos. Por un lado, los insumos o bienes intermedios, que pueden ser positivos para una mayor producción local. Actualmente, se ubican en un 27% y cayeron 23,1% respecto a 2023, un año donde no hubo recesión. Por el otro, los bienes finales o de consumo que compiten con las empresas locales, aumentaron 86% respecto de enero de 2024. Las importaciones acumuladas como electrodomésticos, automotrices y calzado en los primeros 8 meses de 2025 fueron 37,5% superiores a 2023. Casi ⅓ de las importaciones en general, implican el 27,4% de la producción argentina.







