La Convención Constituyente de Santa Fe aprobó ayer miércoles, tras una extensa y maratónica sesión, los primeros cambios de fondo a la Carta Magna provincial. Se trata de una reforma política de alto impacto, que modifica el funcionamiento del Poder Legislativo y del Poder Ejecutivo y, sobre todo, habilita por primera vez la reelección consecutiva del gobernador y el vicegobernador.
La cláusula transitoria que permitirá al actual mandatario, Maximiliano Pullaro, competir por un nuevo mandato en 2027 fue el punto más discutido de la jornada. Finalmente se impuso con más de dos tercios de los convencionales presentes: 45 votos afirmativos contra 22 negativos. El oficialismo de Unidos sumó apoyos de sectores del peronismo y bloques menores, aunque también recibió fuertes críticas de opositores que señalaron que la verdadera motivación de la reforma era garantizar la continuidad de Pullaro en el poder.
El fin del “pato rengo”
Con este cambio, Santa Fe se suma al grupo de provincias que habilitan la reelección de gobernador. Para el oficialismo, el nuevo esquema fortalece la estabilidad política al terminar con el fenómeno del “pato rengo”, ese tramo final de gestión en el que un mandatario pierde capacidad de decisión por la imposibilidad de competir nuevamente.
En el plano institucional, la modificación establece que tanto gobernador como vice podrán ser reelegidos una sola vez de manera consecutiva o sucederse recíprocamente por un período. Y una disposición transitoria aclara que los mandatos en curso no cuentan dentro de la limitación: así, Pullaro quedó en condiciones de volver a presentarse en 2027.
Cambios en la Legislatura y límites a los privilegios
Más allá del capítulo que concentra la atención política, la Convención aprobó otros cambios relevantes:
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La Cámara de Diputados estará compuesta por 50 miembros, elegidos por sistema proporcional, eliminando la mayoría automática para la lista ganadora.
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Diputados y senadores tendrán mandatos de cuatro años con posibilidad de una sola reelección inmediata.
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Se amplía el período de sesiones ordinarias (15 de febrero al 30 de noviembre).
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Los legisladores conservarán inmunidad de opinión, pero no de proceso: podrán ser juzgados como cualquier ciudadano, salvo autorización expresa de la Cámara en casos de detención.
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Se incorporan mecanismos de iniciativa popular para la presentación de proyectos de ley, salvo en temas como presupuesto o reforma constitucional.
En el Poder Ejecutivo, además, se fijaron nuevas restricciones al uso del indulto: no podrá concederse en delitos de lesa humanidad, corrupción o violencia de género.
Una reforma con apoyos y resistencias
Los dictámenes de mayoría para Legislativo y Ejecutivo contaron con amplio respaldo: 52 votos afirmativos contra 15 negativos en Diputados, y 51 a 16 en lo que respecta al Ejecutivo. Sin embargo, la reelección fue el capítulo más áspero. La Libertad Avanza se opuso en bloque y presentó dictámenes propios, que no prosperaron.
Pullaro evitó hablar durante la sesión, pero su silencio no impidió que gran parte del debate girara en torno a su futuro político. La oposición crítica lo acusó de impulsar una reforma “a medida”, mientras que desde Unidos defendieron el proceso como una “reforma integral que moderniza y equilibra los poderes de la provincia”.
Con esta votación, Santa Fe ingresa en una nueva etapa política. La Constitución reformada comenzará a regir plenamente una vez sancionado el texto definitivo, pero el dato político inmediato ya está instalado: Maximiliano Pullaro tiene en sus manos la posibilidad de buscar su reelección en 2027 y proyectar un liderazgo prolongado en la Casa Gris.







