La ONG casildense Construir es Hacer volvió a encender la alarma sobre el estado crítico de la ruta nacional 33, en un contexto de fuerte incremento del tránsito pesado por la cosecha gruesa. A través de un posteo en redes sociales, la organización describió un escenario de deterioro estructural, alta siniestralidad y saturación vehicular en uno de los corredores clave del sur santafesino.
Según señalaron, durante el mes de abril -pleno período de cosecha- se registraron 18 siniestros viales en el tramo comprendido entre Pérez y General Villegas. La cifra, remarcan, se da en un marco de condiciones cada vez más complejas para circular: calzada en mal estado, tránsito intenso y un flujo constante de camiones de gran porte.
Uno de los datos más contundentes expuestos por la ONG refiere al paso de aproximadamente 10.800 camiones diarios por la zona urbana de Casilda, lo que equivale a unos 75 vehículos pesados cada 10 minutos. A ese volumen se suman autos, colectivos, utilitarios y motos, configurando -según definieron- un “caos total” en la traza.
El planteo no es nuevo. Desde la organización remarcan que se trata de una problemática recurrente que se repite año tras año, sin respuestas estructurales por parte del Estado nacional. En ese sentido, cuestionaron el deterioro de la infraestructura vial y denunciaron el abandono de una ruta estratégica para la producción.
El nuevo llamado de atención se inscribe en un contexto más amplio de presión sobre las rutas del sur provincial. Tal como informó Venado24 días atrás, la cosecha gruesa avanza con proyecciones récord y genera un ingreso masivo de camiones hacia los puertos del Gran Rosario, lo que impacta de lleno en corredores como la Ruta 33.
De hecho, estimaciones del sector indican que en jornadas pico pueden ingresar hasta 14 mil camiones diarios a los puertos del sur santafesino, lo que obliga a desplegar operativos para ordenar el tránsito y evitar colapsos mayores. Sin embargo, más allá de las medidas coyunturales, tanto desde el ámbito sindical como desde organizaciones civiles coinciden en un punto: sin obras de infraestructura de fondo, la situación seguirá repitiéndose.
Mientras tanto, desde Construir es Hacer insisten con un reclamo concreto: poder transitar por rutas seguras. Una demanda básica que, a la luz de los datos, vuelve a quedar expuesta en cada nueva campaña agrícola.







