El Gobierno de Santa Fe puso en marcha el Operativo Cosecha 2026 con un objetivo central: empezar a ordenar el descontrol que cada año generan los camiones en las rutas durante la campaña agrícola. La postal se repite en distintos puntos de la provincia, pero tiene un caso emblemático por estos días: la ruta nacional 33, donde la acumulación de transporte pesado la vuelve prácticamente intransitable.
En ese contexto, esta semana se presentaron en la Bolsa de Comercio de Rosario los primeros resultados del sistema Stop 5.0, una herramienta que busca regular el ingreso de casi dos millones de camiones por campaña a los puertos del Gran Rosario.
Según datos oficiales, el 90% de los camiones ya arriba con turno asignado. Desde el 16 de marzo, además del cupo, los transportistas deben respetar un horario específico de descarga, lo que apunta a evitar la concentración masiva en determinados momentos del día.
El problema no es menor. En plena cosecha, el flujo constante de camiones genera cuellos de botella que impactan tanto en la logística como en la seguridad vial. En rutas como la 33, la saturación es tal que en los últimos días se repitieron choques en cadena entre camiones, evidenciando un escenario crítico que el gobierno provincial busca revertir.
Un ejemplo concreto de esta situación ocurrió el pasado martes 31 de marzo, a la altura del kilómetro 638, entre Venado Tuerto y Murphy, donde se registró un choque en cadena que involucró a cuatro camiones y una camioneta Chevrolet Tracker.
El siniestro se produjo cerca de las 16:50, cuando el vehículo menor sufrió un desperfecto mecánico que le hizo perder tracción. A partir de allí, un camión Scania que circulaba detrás lo impactó y desencadenó una serie de colisiones. Aunque uno de los transportes logró frenar a tiempo, un tercer camión cisterna que trasladaba aceite crudo no pudo evitar el choque y terminó cruzado sobre la calzada, bloqueando completamente el carril contrario.
La secuencia se completó con un cuarto camión, un Iveco cargado con cereal, que también colisionó contra el cisterna. Como consecuencia, una mujer de 71 años fue trasladada al hospital de Venado Tuerto con una lesión leve en el pecho, mientras que el resto de los involucrados resultó ileso.
El impacto del accidente fue significativo: la ruta permaneció completamente cortada durante más de dos horas, generando largas filas de vehículos en ambos sentidos y dejando en evidencia el nivel de saturación que presenta este corredor en plena cosecha.
“Empezamos a resolver el problema de raíz”, sostuvo el secretario de Cooperación, Cristian Cunha, al explicar que el nuevo esquema permite distribuir mejor los ingresos a las terminales portuarias.
A partir del 15 de abril, el sistema dejará de ser preventivo y pasará a una etapa de fiscalización plena. Quienes no respeten los turnos podrán recibir multas e incluso quedar bloqueados para futuras descargas.
El control se realiza mediante monitoreo de patentes dentro de un radio de 30 kilómetros de los puertos. Además, se estableció que los camiones solo pueden ingresar a la zona hasta dos horas antes del horario asignado.
El operativo incluye un fuerte despliegue territorial con la participación de cinco ministerios, 235 efectivos de seguridad, ambulancias, equipos de Protección Civil y coordinación con fuerzas federales. La inversión provincial ronda los 100 millones de pesos.
Con este esquema, el gobierno intenta atacar un problema estructural que cada año se agrava en la región y que, como muestra lo ocurrido recientemente en la ruta 33, ya no solo afecta la circulación sino que también pone en riesgo la seguridad vial.








