ProvinciaSociedad y PolíticaInforme de FISFE: la industria santafesina sigue cayendo y acumula importantes pérdidas de empleos

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La actividad industrial en Santa Fe atraviesa un momento crítico. Según el informe N° 154 de Actualidad Industrial correspondiente a noviembre de 2025, elaborado por la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), la producción manufacturera provincial registró una caída del 3,2% en octubre respecto al mismo mes del año anterior, evidenciando los efectos de múltiples factores adversos que amenazan la estabilidad del sector.

El documento, dado a conocer en los últimos días, detalla que aunque en el acumulado de los primeros diez meses de 2025 se observa una recuperación parcial del 3,1% respecto a 2024, la actividad todavía se mantiene un 8,2% por debajo de los niveles alcanzados en 2022, confirmando que la industria santafesina aún no logra recuperar el terreno perdido en años recientes.

Siderurgia y automotriz: los sectores en crisis

El informe revela una marcada disparidad entre los distintos sectores productivos. Mientras el 68% de las ramas industriales analizadas presentaron retrocesos en octubre, dos sectores concentran las mayores preocupaciones.

La industria siderúrgica sufrió un desplome del 37,8% interanual, registrando niveles de producción que se encuentran entre los más bajos de los últimos 18 años. La paralización de la obra pública nacional aparece como el principal factor explicativo de esta debacle, que afectó directamente la demanda de acero y productos metalúrgicos.

El sector automotriz no corrió mejor suerte: la producción de vehículos automotores cayó un alarmante 57,6% en comparación con octubre de 2024, constituyendo el segundo golpe más duro para el índice industrial provincial.

Estos dos sectores, junto con la molienda de oleaginosas (que cayó 2,1%) y los productos de metal (-6,4%), fueron los que más restaron puntos al desempeño general de la industria santafesina.

Luces en medio de la tormenta

No todo es oscuridad en el panorama industrial. Según el informe, algunos sectores lograron mantenerse a flote e incluso mostrar crecimientos significativos. Las carrocerías y remolques experimentaron un aumento del 26,2%, mientras que los productos lácteos crecieron un 9,5% y la maquinaria agropecuaria avanzó un 4,6%.

Estos desempeños positivos aportaron cierto equilibrio al índice general, pero no fueron suficientes para compensar las caídas en los sectores de mayor peso específico.

Los enemigos de la recuperación

El informe de FISFE identifica varios factores que explican el retroceso industrial. En primer lugar, la debilidad de la demanda interna se posiciona como el principal obstáculo: el 38,9% de las empresas santafesinas esperaba menores ventas, y a nivel nacional esta preocupación alcanza al 41% de los industriales.

A esto se suma la paralización de la obra pública y la crisis de la construcción, con una caída del 9,7% en la superficie autorizada para edificar, lo que impacta directamente en sectores proveedores como la siderurgia y los productos metálicos.

El comercio exterior tampoco ofrece respiro. Las exportaciones de Manufacturas de Origen Industrial cayeron un 8,5% en volumen, mientras que las importaciones de bienes crecieron un 19,7%, generando una mayor competencia para la producción local que ya enfrenta costos elevados.

Los costos financieros se mantienen como un lastre adicional: la tasa badlar en pesos osciló en torno al 46%, dificultando el acceso al crédito para capital de trabajo e inversión. Las empresas también reportan presiones crecientes por el aumento de costos laborales y el encarecimiento de insumos nacionales.

El precio en empleos y energía

Las consecuencias sociales del retroceso industrial se reflejan en las cifras de empleo. Entre diciembre de 2023 y agosto de 2025, el sector manufacturero santafesino perdió 7.019 trabajadores cubiertos, lo que representa una caída del 5,1%. En el mismo período, cerraron 265 empresas empleadoras, equivalente a una reducción del 4,5%.

El consumo energético industrial también refleja la menor actividad: la demanda de energía eléctrica cayó un 22,2% interanual en octubre, evidenciando una menor utilización de la capacidad instalada en las plantas fabriles.

Un sector que sigue siendo clave

A pesar de las dificultades coyunturales, la industria manufacturera continúa siendo el motor de la economía santafesina. El sector representa el 26,1% del Producto Geográfico Bruto provincial y el 24,9% del empleo privado registrado en Santa Fe, confirmando su importancia estructural para el desarrollo económico y social de la provincia.

El desafío ahora es cómo revertir la tendencia negativa y recuperar el dinamismo perdido en un contexto de múltiples presiones internas y externas. La industria santafesina, como señala el análisis de FISFE, intenta avanzar con una pesada mochila de costos altos y falta de demanda que le impide alcanzar la velocidad que tenía hace apenas un par de años.

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