El Informe Industrial N° 155 de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE) difundido hoy confirmó un escenario complejo para la industria manufacturera provincial. Hasta noviembre de 2025, la producción registró una caída interanual del 5,4%, con un dato particularmente preocupante: el 75% de las ramas industriales mostró retrocesos frente al mismo mes del año anterior.
El relevamiento señala que, tras un primer semestre de leve recuperación, la actividad se deterioró con fuerza en la segunda mitad del año, afectada por altos costos financieros, una merma en las exportaciones y un fuerte aumento de las importaciones, especialmente en bienes de consumo y vehículos.
Un cierre de año con señales negativas
En la comparación mensual, el indicador desestacionalizado marcó en noviembre una baja del 1,2% respecto de octubre. En el acumulado de los primeros once meses de 2025, la industria apenas exhibe un crecimiento del 2,3%, explicado casi en su totalidad por el desempeño del primer semestre.
Entre los factores que explican la coyuntura, el informe de FISFE destaca:
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Caída de las exportaciones industriales, con un descenso del 7,2% en volumen de las Manufacturas de Origen Industrial (MOI).
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Aumento interanual de importaciones del 26,9%, con subas del 43,1% en bienes de consumo y del 206% en vehículos, lo que genera un “desacople” negativo para la producción local.
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Debilidad del sector de la construcción, con una reducción del 9,7% en la superficie autorizada, que impacta en cadenas proveedoras.
Sectores más golpeados y los que sostienen el índice
El informe sectorial de noviembre muestra contrastes marcados. Entre las actividades con mayor incidencia negativa, se destacan:
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Fabricación de vehículos automotores, con una caída del 61,2%, la más severa del período, y un aporte negativo de -1,28 puntos porcentuales al índice general.
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Maquinaria agropecuaria, con una baja del 16,3%.
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Autopartes, que retrocedieron 20%.
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Industria metalúrgica, con una caída global del 14,7%, y un 87% de sus subsectores en descenso.
En contrapartida, algunos rubros lograron aportes positivos:
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Molienda de oleaginosas, con un crecimiento del 2,3%, superando los 3,2 millones de toneladas procesadas, y el mayor aporte positivo al índice (+0,47 p.p.).
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Industria siderúrgica, con una mejora del 2,6% en la producción de acero, aunque con una caída del 25% en productos laminados, asociada a la parálisis de la obra pública.
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Productos lácteos (+3,6%) y carrocerías y remolques (+4,4%).
Menor uso de energía y gas
La menor intensidad de la actividad también se refleja en el consumo de insumos básicos. En noviembre, la demanda eléctrica de grandes usuarios industriales cayó 12,9% interanual, y acumula una baja del 6,7% en once meses. En cuanto al gas industrial, entre enero y octubre de 2025 la entrega a grandes industrias disminuyó 7,3%, con fuertes mermas en la siderurgia (-56,3%) y la industria automotriz (-52,6%).
Empleo y empresas, en retroceso
El informe advierte además un deterioro sostenido del empleo industrial. En Santa Fe, entre diciembre de 2023 y septiembre de 2025, se perdieron 7.428 puestos de trabajo registrados en la industria manufacturera (-5,2%). En el mismo período, desaparecieron 279 empleadores asegurados, lo que representa una caída del 4,7% en la base empresarial del sector.
A nivel nacional, el panorama no resulta más alentador: el empleo industrial registrado cayó 1,9% interanual a septiembre de 2025, acumulando 19 meses consecutivos de retroceso, mientras que las estimaciones de la CEU-UIA anticipan para noviembre una baja cercana al 6% en la actividad industrial del país, con la construcción entre los sectores más afectados.
El diagnóstico de la FISFE deja en claro que la industria santafesina enfrenta un escenario de fragilidad estructural, con recuperación limitada, fuerte heterogeneidad sectorial y desafíos crecientes para sostener producción, empleo y entramado empresarial.







