La investigación por el brutal tiroteo ocurrido este lunes en la Escuela Normal Mariano Moreno de San Cristóbal continúa avanzando con fuertes medidas de resguardo, mientras comienzan a conocerse nuevos datos sobre el agresor y el estado de salud de las víctimas.
Según revelaron los abogados defensores del adolescente de 15 años, el joven se encontraba bajo tratamiento psiquiátrico y había atravesado episodios de autolesiones. Además, indicaron que presentaba “rasgos de introversión”, elementos que ahora forman parte del expediente judicial en curso.
El ataque, que conmocionó a toda la provincia, dejó como saldo la muerte de un alumno de 13 años y al menos ocho heridos, dos de los cuales debieron ser internados.
Investigación bajo estricta reserva
La causa está en manos del Ministerio Público de la Acusación (MPA) de la quinta circunscripción judicial, que dispuso una reserva estricta debido a que todos los involucrados son menores de edad.
En ese marco, el fiscal regional Carlos Vottero confirmó que se llevan adelante múltiples medidas: peritajes a cargo de la Policía de Investigaciones, toma de testimonios a alumnos, docentes y personal de la escuela, y la realización de la autopsia a la víctima fatal.
Además, intervienen de manera coordinada distintos organismos del gobierno provincial, entre ellos los ministerios de Seguridad, Educación y Desarrollo Humano, junto con la Secretaría de Niñez, que evalúan medidas de protección y abordaje integral.
El adolescente agresor fue trasladado a la ciudad de Santa Fe, donde permanece alojado en una institución especializada para menores. Por su edad, no enfrenta un proceso penal tradicional, sino que se prevé la aplicación de medidas “curativas, tutelares y de resguardo”.
Cómo fue el ataque
El hecho ocurrió minutos antes de las 7, cuando los estudiantes se encontraban formados para el izamiento de la bandera.
En ese momento, el agresor (alumno de tercer año) ingresó armado con una escopeta, presuntamente oculta en un estuche, y efectuó entre cuatro y cinco disparos.
Uno de los proyectiles impactó de lleno en un estudiante de 13 años, que murió en el acto. Otros alumnos resultaron heridos en medio de una escena de extrema desesperación.
La situación logró ser contenida gracias a la intervención de un asistente escolar, que se abalanzó sobre el atacante y consiguió desarmarlo, permitiendo su inmediata detención por parte de la policía.
Un herido evoluciona favorablemente
En paralelo, uno de los adolescentes heridos (también de 13 años9 permanece internado en el Hospital de Niños Orlando Alassia de la ciudad de Santa Fe.
De acuerdo al parte médico, el joven se encuentra lúcido y estable, con lesiones superficiales provocadas por perdigones en la zona del rostro, cabeza y cuello, aunque sin compromiso de órganos vitales.
Los profesionales indicaron que no requiere intervención quirúrgica por el momento y que su evolución es favorable, aunque continuará bajo monitoreo en sala de cuidados especiales durante las próximas horas.
Conmoción y asistencia
El episodio dejó una profunda conmoción en San Cristóbal, una ciudad de unos 15 mil habitantes que aún intenta asimilar lo ocurrido.
Mientras la escuela permanece cerrada y bajo custodia policial, equipos de salud mental del gobierno provincial trabajan en la contención de estudiantes, docentes y familias atravesadas por una de las tragedias más impactantes de la historia reciente de la localidad.







