El fiscal federal de Rosario, Javier Arzubi Calvo, denunció un llamativo robo en su casa de descanso en Pinamar, ubicada en la calle Del Buen Orden, donde desconocidos ingresaron tras violentar una ventana del patio trasero. Del interior sustrajeron una pistola Glock calibre .40 y una billetera con documentación personal. Según el funcionario, la vivienda tenía la alarma activada al momento del hecho.
Efectivos de la policía bonaerense y peritos de la Policía Científica trabajaron en el lugar para levantar rastros, recolectar indicios y realizar los peritajes correspondientes. La investigación quedó a cargo de la Unidad Fiscal de Instrucción Descentralizada (UFID) Nº 4.
Un funcionario clave con vínculo directo con Venado Tuerto
El episodio generó especial atención no solo por el carácter del robo, sino también por el perfil del damnificado. Arzubi Calvo fue el primer fiscal federal del Juzgado Federal de Venado Tuerto desde su creación, desempeñando un rol central en la instalación y funcionamiento inicial de esa estructura judicial en la región. Hoy dirige la Unidad Fiscal Rosario del Ministerio Público Fiscal, desde donde interviene en causas de alto impacto.
Entre los expedientes bajo su órbita figura la investigación contra el juez federal Gastón Salmain, un caso que en los últimos días escaló públicamente tras el allanamiento del despacho del magistrado. La medida, dispuesta por el juez federal Román Lanzón, fue ejecutada por el Ministerio Público Fiscal en conjunto con la Unidad de Procedimientos Judiciales de Gendarmería Nacional. En ese procedimiento se secuestró documentación, dispositivos informáticos y el teléfono celular de Salmain.
Un contexto judicial sensible
Salmain, titular del Juzgado Federal N°1 de Rosario, será indagado el 25 de noviembre por su presunta participación en una asociación ilícita junto al financista Fernando Whpei y el escribano Santiago Busaniche, investigada por facilitar la salida ilegal de 10 millones de dólares hacia el exterior entre septiembre de 2023 y abril de 2024.
El magistrado enfrenta imputaciones por cohecho pasivo agravado y prevaricato, además de otro legajo conexo donde se lo señala por abuso de autoridad, motivo que derivó en el reciente allanamiento de su oficina.
En este marco, el robo sufrido por Arzubi Calvo (en el que solo fueron sustraídos un arma de fuego y documentación personal) despertó interrogantes dentro del ámbito judicial, dada la sensibilidad de los expedientes que conduce y el momento procesal en torno al caso Salmain. Por ahora, no hay elementos que permitan vincular ambos hechos, pero la investigación en Pinamar continúa su curso para determinar si se trató de un hecho común o de un episodio con características más complejas.







