El gobierno de Santa Fe anunció este lunes la aplicación de una compensación salarial destinada a todos los empleados públicos, incluidos los docentes, con el objetivo de acompañar la inflación acumulada entre julio y octubre. El esquema implica que en los haberes de noviembre se liquidará un 4,8% de incremento, correspondiente a un 3,8% de diferencia inflacionaria y el 1% ya pautado en la paritaria semestral.
La medida busca corregir los desfasajes generados por los aumentos escalonados aplicados desde julio. Según el Ejecutivo, mientras las categorías superiores sumaron un 5% hasta octubre, los sueldos más bajos alcanzaron un 10% por el mecanismo de mínimos garantizados. Con la inflación por encima de esos niveles (8,8% según el IPEC), el gobierno decidió compensar a quienes quedaron por debajo de ese porcentaje y otorgar una suma fija de $30.000 a quienes ya lo superaron.
Desde la Casa Gris remarcaron que ningún estatal cobrará en noviembre menos de 30.000 pesos de incremento respecto de octubre y que, entre julio y noviembre, el piso acumulado de aumento en mano supera los 100.000 pesos.
La reacción de Amsafe: “El Gobierno desconoce la paritaria”
Minutos después del anuncio oficial, Amsafe expresó un rechazo categórico y convocó a una conferencia de prensa encabezada por su secretario general, Rodrigo Alonso. El sindicato sostuvo que la decisión provincial es “unilateral” y viola el marco de negociación acordado: “Es insuficiente. El Gobierno cubre apenas el desfase entre julio y octubre. Pero la pérdida real del salario docente en 2025 ronda el 7,7% y, si tomamos desde enero de 2024, supera el 30%. Además, parte del incremento es en negro, no va a obra social ni a jubilaciones”, planteó Alonso.
El gremio docente remarcó que el problema central es doble:
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La ausencia de convocatoria a paritaria, pese al rechazo gremial a la pauta vigente.
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El carácter no remunerativo de parte de la mejora salarial.
Según Alonso, estos mecanismos perjudican tanto a activos como a jubilados: “Los aumentos no remunerativos funcionan como un préstamo que después se descuenta. No resuelven el deterioro y profundizan la pérdida en los haberes futuros”.
Un conflicto que escala
Para Amsafe, la pérdida salarial acumulada empujó a miles de docentes a buscar trabajos informales o complementarios para sostener sus ingresos. La organización exige que cualquier recomposición se discuta en la mesa paritaria y que los incrementos sean totalmente remunerativos y bonificables.
La conferencia de prensa programada para esta tarde definirá los pasos gremiales a seguir, en un escenario donde el conflicto vuelve a tensarse y amenaza con trasladarse a las últimas semanas del calendario escolar.







