Un joven de 31 años, identificado por sus iniciales como L.A.R.D., quedó en prisión preventiva en el marco de la investigación por la muerte de Cecilia Moya, ocurrida el domingo 13 de julio durante un siniestro vial a la altura del kilómetro 642 de la ruta nacional 33, en jurisdicción de Murphy.
La medida cautelar fue dispuesta por la jueza de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Paula Borello, a pedido del fiscal Damián Cassullo, quien imputó al sospechoso por el delito de homicidio culposo agravado y lesiones graves culposas agravadas, en perjuicio del esposo de la víctima, quien conducía el vehículo en el que viajaba Moya junto a sus hijos.
La magistrada resolvió que el acusado cumpla la prisión preventiva en modalidad domiciliaria, atendiendo a su estado de salud tras el siniestro, aunque consideró acreditado el riesgo procesal de entorpecimiento probatorio.
El hecho
De acuerdo al fiscal Cassullo, el hecho ocurrió alrededor de las 6:30 de la mañana, cuando el imputado circulaba a bordo de un Volkswagen Gol Trend en sentido Venado Tuerto–Murphy. Según la investigación, invadió el carril contrario de manera imprudente y antirreglamentaria, desoyendo las advertencias de otros conductores.
Primero fue esquivado por un Renault que venía en sentido contrario, pero luego impactó de forma frontal contra un Volkswagen Polo Classic, en el que viajaba Moya junto a su esposo y sus tres hijos menores. La mujer murió en el acto, mientras que su esposo sufrió graves politraumatismos. Los menores no sufrieron lesiones de gravedad.
La autopsia reveló que Cecilia Moya falleció como consecuencia de un traumatismo craneoencefálico severo, junto a lesiones torácicas que provocaron ruptura pulmonar y cardíaca.
Alcohol, resistencia a controles y conductas posteriores
El fiscal destacó que el imputado se negó reiteradamente a ser examinado y a que se le extrajera sangre, lo que obligó al personal médico a realizar la toma de muestras en el hospital, antes de ser derivado a quirófano. Los análisis confirmaron que conducía con 1,45 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra que triplica el límite legal permitido.
Cassullo también subrayó que, pese a que se le indicó reposo absoluto al momento del alta médica, el acusado se trasladó por sus propios medios en moto hasta una dependencia policial para recuperar pertenencias, a pesar de tener la licencia de conducir retenida por el siniestro.
“La jueza consideró que están acreditados tanto la materialidad del hecho como la probabilidad de autoría, y valoró la evidencia presentada”, afirmó el fiscal, quien también remarcó que persiste el riesgo de entorpecimiento probatorio.
Calificación legal
El imputado fue acusado formalmente por homicidio culposo agravado –por la conducción imprudente, en estado de ebriedad y en violación de los deberes de cuidado– y lesiones graves culposas agravadas por las heridas sufridas por el esposo de la víctima.







