La escasez de precipitaciones comienza a sentirse con fuerza en el campo del centro-sur de Santa Fe. Según el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en lo que va de septiembre la región núcleo acumuló entre 5 y 35 milímetros, cuando los registros históricos para el mes se ubican entre 30 y 70 milímetros.
El impacto ya se refleja en los cultivos: unas 160.000 hectáreas de trigo, el 10% del área sembrada en la región núcleo, pasaron a condición regular por falta de agua. El dato preocupa porque el cereal está por entrar en su período crítico, la etapa en la que la disponibilidad de humedad define el potencial de rendimiento.
El informe de la BCR indica que algunos lotes del centro-sur santafesino ya transitan etapas avanzadas del desarrollo. En María Susana, el trigo comenzó la espigazón y los técnicos advierten que, desde ahora, tanto la falta de lluvias como las heladas tardías pueden modificar el potencial productivo.
En Carlos Pellegrini se detectaron señales en las hojas inferiores asociadas a una menor absorción de nitrógeno, mientras que en Bigand las últimas heladas provocaron daños foliares de distinta intensidad.
Pese a este panorama, el deterioro aún no es generalizado: el 50% del trigo está en condición muy buena, el 25% en buena, el 15% en excelente y el 10% restante en regular.
El maíz también siente la falta de agua
La siembra de maíz de la campaña 2026/27 ya cubrió 970.000 hectáreas en la región núcleo, cerca del 40% del área prevista, tras incorporar unas 470.000 hectáreas en la última semana. Sin embargo, la disponibilidad de agua empieza a poner un límite al avance de las máquinas.
El contraste entre zonas es marcado: el norte de la región alcanza un 85% de avance, mientras que en General Villegas apenas llega al 5%. En Cañada de Gómez, los productores esperan algunos milímetros para recomponer la humedad superficial y continuar con las labores.
En María Susana, además, las bajas temperaturas están demorando la emergencia de los lotes ya sembrados: el 90% aún no había emergido al momento del informe. En Marcos Juárez, en tanto, las demoras en la emergencia llegan a 15 días.
La expectativa, puesta en el domingo
El pronóstico para los próximos días combina un ascenso de las temperaturas con el ingreso posterior de un frente frío. Para el domingo hay probabilidad de chaparrones y tormentas aisladas, aunque los modelos anticipan precipitaciones poco generalizadas y de moderado volumen.
Los productores del sur santafesino seguirán de cerca la evolución del tiempo: el trigo necesita recuperar humedad antes de atravesar su período crítico y el maíz requiere agua para sostener el ritmo de implantación y una emergencia pareja.
Por ahora, el escenario productivo vuelve a quedar atado al clima. Después de un invierno sin los excesos hídricos de la campaña anterior, septiembre empezó a mostrar una falta de lluvias que ya se hace visible en los lotes de la región núcleo.









