La noticia del fallo de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe que anuló la condena de 23 años para Lucas Ezequiel Ojeda, asesino de Juan Cruz Ibáñez, llegó de manera inesperada a la familia de la víctima. Fue a través de la publicación de Venado24 que los familiares se enteraron de la resolución judicial, sin haber recibido notificación oficial previa de la Justicia.
“Fue escalofriante. Anoche recibí un mensaje de mi hijo Martín, donde mandan en el grupo de la familia que se había enterado por un medio, Venado24, de un nuevo fallo“, relató esta mañana Sonia Sanchi, madre de Juan Cruz, en diálogo con Radio Jota.
La indignación de la familia no se centra en que los medios hayan difundido la información, sino en no haber sido notificados previamente por las autoridades judiciales. “Primero tenemos que saber nosotros eso“, reclamó Sanchi, recordando que el fiscal Sebastián Payró les había asegurado que estarían informados de todos los pasos del proceso según la Ley de Víctimas.
“El último día que estuvimos con él nos dice que por esto de la Ley de Víctimas, nosotros vamos a estar informados de todo, de todos los pasos, hasta si este chico tiene algún problema de salud. Y anoche nos salimos con esto. La verdad que una impotencia, una vergüenza de la injusticia que tenemos”, expresó con dolor.
Esta mañana, Ignacio, hermano de Juan Cruz, se comunicó con la Fiscalía para obtener información. Payró les informó que hace un tiempo dejó la causa y que averiguaría quién está a cargo actualmente. Debido al movimiento de fiscales en este momento, la familia aún desconoce quién llevará adelante el caso de Juan Cruz.
El impacto del fallo en fechas sensibles
La resolución de la Corte Suprema, fechada el 16 de diciembre, llegó en uno de los momentos más difíciles del año para la familia. “Justo en esta fecha”, repetió Sanchi destacando que la información llegó a pocos días de las fiestas que “ya son dolorosas por la ausencia de Juan Cruz”.
“Anoche daba vueltas y dije ‘me voy a dormir y que mañana sea otro día’. Pretendí que sea un mal sueño“, confesó la madre, quien todavía no puede procesar la noticia.
El contenido del fallo también la tomó por sorpresa: “Nunca lo hubiese pensado, nunca pensé que bajaran tanto la condena”. La Corte Suprema estableció que en un nuevo juicio de apelación la pena no podrá superar los 15 años de prisión, una reducción significativa respecto a los 23 años que había fijado la Cámara de Apelaciones en septiembre de 2022.
Lo cierto es que pasaron más de siete años desde aquel 29 de junio de 2018 cuando Juan Cruz fue asesinado en su departamento de Rosario. A pesar de que el caso se resolvió rápidamente en términos de identificación del homicida, la familia sigue sin tener una condena definitiva.
“Hace 7 años y medio que se está dando vueltas y va para un tiempo más en resolverse la pena definitiva. No sé por qué juegan así con el sentimiento de la gente. Ya no entiendo por qué es tan lento todo para resolverse“, cuestionó Sanchi.
La madre de Juan Cruz recordó que hace dos años, tras el fallo de la Cámara de Apelaciones, pensaron que todo había terminado. “Ya está, o sea, aparte decían ‘no apelaron’, cosas así como que las tienen cerradas. Y no, aparentemente no”, lamentó.
Sonia Sanchi también expresó sus dudas sobre si Ojeda, quien ingresó al sistema penitenciario con 17 años, se ha rehabilitado durante este tiempo. “No creo que se haya recuperado todo ese tiempo en la cárcel y va a seguir, va a salir y va a seguir cometiendo atrocidades como cometió”, advirtió.
La reducción de la pena de 23 a un máximo de 15 años genera en la familia el temor de que el homicida pueda salir en libertad sin haber logrado una verdadera rehabilitación.
Críticas al sistema judicial
La madre de Juan Cruz no ahorró críticas hacia el sistema de justicia. Recordó su encuentro con Daniel Erbetta, entonces presidente de la Corte Suprema: “Cuando estuve hablando con él, dejó mucho que desear. No fue una persona empática para nada. Una frialdad”, describió.
“Es la justicia que tenemos en Argentina. Cada vez que escucho casos por televisión, por los medios, lamentablemente pienso ‘pobre gente, lo que van a tener que pasar’, porque a nadie se le soluciona nada“, reflexionó con resignación.
Sanchi hizo un llamado urgente al cambio: “Pido, por favor, que esto cambie una vez por todas. No puede seguir más así. Miles de casos han pasado en toda la república. Si hablara por teléfono les diría: no se ilusionen, porque esto no va a cambiar si no ponen mano firme y cambian cosas de raíz fundamental“.
A pesar del duro golpe, la familia decidió intentar sobrellevar las fiestas en paz. “Nos dijimos de tratar de pasar las fiestas bien y después ver“, explicó Sanchi. Con el inicio de la feria judicial en enero, cualquier movimiento en la causa quedará suspendido hasta el año próximo.
“Seguiré luchando, seguiré luchando“, afirmó con determinación. “Ahora voy a pasar las fiestas en familia, en paz, y después comienza la feria. Así que después volver otra vez a tomar el caso.”
La familia de Juan Cruz Ibáñez enfrenta ahora un nuevo capítulo judicial, con la incertidumbre de no saber quién llevará la causa, cuándo se realizará el nuevo juicio de apelación y cómo resultará una condena que tiene un techo establecido por la Corte Suprema de 15 años de prisión. Mientras tanto, el dolor por la pérdida de Juan Cruz se renueva con cada giro de un caso que ya lleva más de siete años sin resolución definitiva.
Foto de archivo de La Capital







