RegiónCrisis en Vassalli: mientras los empleados reclaman sus sueldos, la empresa denunció a la UOM

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El conflicto en la empresa Vassalli en la ciudad de Firmat sumó hoy un nuevo conflicto a partir de la llegada a la ciudad de la mediática abogada Florencia Arietto, quien asumió esta semana la representación de la empresa, que hoy pertenece a la familia Marsó y acumula una importante deuda salarial con los trabajadores.

Arietto, que es senadora provincial en Buenos Aires por La Libertad Avanza, realizó una denuncia penal contra la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Firmat, a la que acusó de impedirle a los trabajadores retomar la producción. Sin embargo, una importante cantidad de empleados y familiares congregados frente a la planta industrial sostienen que están cansados de promesas y quieren percibir los salarios adeudados.

Una de las novedades en la jornada de hoy fue que los trabajadores que llevan varias semanas protestando fueron acompañados por sus familias, dado que atraviesan una situación crítica: se les adeuda el sueldo de julio, el medio aguinaldo y otros ítems, además de estar impagos los aportes previsionales y de obra social desde abril, quedando sin cobertura médica. “En promedio, se le debe un millón y medio a cada trabajador”, sostienen con el agravante de que se termina agosto y esa deuda pasará a incrementarse.

Pero el problema no es nuevo, dado que los trabajadores sostienen que desde fin de año vienen cobrando su sueldo en cuentagotas, donde les van dando “de a puchos” el salario correspondiente.

La abogada Arietto concurrió a los tribunales de Melincué para presentar ante el fiscal Julián Cochero una denuncia contra la UOM. Como apoderada de la empresa, el discurso que sostuvo es que los trabajadores deben volver a trabajar para poder terminar unas cosechadoras “que ya están vendidas” y así poder cobrar. Sin embargo, siempre desde el discurso empresarial, es la cúpula del sindicato la que les impide retomar la actividad.

La situación es dramática, la empresa no puede producir por lo tanto no puede pagar salarios. Hay 280 trabajadores que necesitan volver a tener sus ingresos, pero la mafia sindical está intercediendo y creando la demonización de los dueños de la empresa, generando en los trabajadores el impedimento de trabajar. Hubo golpes y amenazas”, describió Arietto en una entrevista en el canal TDC.

En la fiscalía, la representante de la familia Marsó denunció a Diego y Cristian Romero, referentes de la UOM por los delitos de Amenazas coactivas, Compulsión a la huelga, Lesiones (aseguró que entraron personas encapuchadas a la compañía y rompieron vidrios) y Daño por la rotura de una cámara.

Hay que restaurar el orden a través de la ley, nosotros pusimos a disposición de la Justicia pruebas los delitos que se están cometiendo, porque los trabajadores tienen miedo. Los dueños de la empresa quieren sostener las fuentes de trabajo, pero por esta línea se va a la quiebra”, agregó.

La otra campana

Desde Vassalli reconocen que existe una deuda salarial y un atraso en el pago de las cargas sociales, por eso el planteo es que los trabajadores vuelvan a producir con la promesa de que van a cobrar apenas se entreguen las máquinas que estarían colocadas en el mercado.

Sin embargo, un importante grupo de trabajadores apostado frente a la planta, sobre la ruta 33, tiene otra mirada sobre el conflicto: “Para esta abogada hay plata pero no hay para nosotros, y viene a decir que la UOM nos aprieta para no trabajar, y no es verdad. La realidad es que no trabajamos porque no cobramos, hace de diciembre que venimos con sueldos atrasados y desde abril que no tenemos aportes jubilatorios ni mutual. Tenemos compañeros con cortes de luz, con orden de desalojo y ni hablar de las familias con enfermedades que necesitan los medicamentos y se quedaron sin cobertura”, expusieron ante los micrófonos de VerTV.

Cansados de promesas incumplidas en los últimos meses, los empleados tomaron la decisión de hacer una protesta con quite de colaboración, luego “tuvimos una asamblea donde la empresa nos propuso terminar una máquina porque estaba vendida y así íbamos a cobrar el 60 por ciento del sueldo, pero no hubo entrega de máquina y no pudimos cobrar. Anteriormente hicimos un pacto donde íbamos a trabajar y ellos nos pagaban, pero nos mintieron”, aseguran. Incluso argumentan que no tienen material para producir porque la empresa acumula una importante deuda con proveedores, que ya no les proveen de materia prima.

Mientras la empresa sigue en una clara crisis financiera y los trabajadores esperando por cobrar los salarios adeudados, la estrategia de la familia Marsó parece ser la confrontación desde la denuncia penal sobre el gremio y la amenaza de que Vassalli va a cerrar si no se retoma la producción de inmediato.

Fotos: Gentileza Diego Piñero

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