El histórico fabricante de cosechadoras Vassalli atraviesa una crisis inédita que mantiene en vilo a los 288 trabajadores de la planta de Firmat y a toda la comunidad. Este martes se realizó una nueva audiencia en la sede rosarina del Ministerio de Trabajo de Santa Fe, encabezada por el ministro Roald Báscolo, pero no hubo avances en las negociaciones entre la empresa y los delegados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
El conflicto viene de semanas atrás, cuando los empleados rechazaron la propuesta de la familia Marsó —propietaria de la firma— y elaboraron una contrapropuesta que contemplaba la reducción de la jornada laboral a la mitad, con el pago proporcional del salario y el compromiso de saldar los sueldos adeudados.
En la reunión de este martes, los trabajadores ratificaron esa postura. “Propusimos trabajar media jornada con la mitad del salario, siempre que se garantice que todo el plantel siga dentro de la empresa”, explicó uno de los delegados, con 22 años en la firma, en declaraciones televisivas.
“Se funde con trabajo”
El gremio y los operarios remarcaron lo inédito de la situación: “Hay doce máquinas vendidas. Es la primera vez que Vassalli se funde con trabajo. En otras crisis no había ventas; ahora se funden estafando a proveedores y compradores”, sostuvo un referente obrero.
De acuerdo al testimonio, la fábrica cuenta con tres cosechadoras terminadas y otras doce comprometidas en preventa, que no se pueden producir por falta de insumos. Además, denunciaron que se emitieron cheques a proveedores que fueron rechazados por montos significativos.
Posible toma de la planta
Ante la falta de respuestas, la tensión crece dentro de la fábrica. “Si no hay una solución lo más probable es que tomemos la empresa”, advirtió un delegado, recordando que la parálisis golpea no solo a los trabajadores, sino también a toda la economía de Firmat.
“Se paró el pulmón de la industria y la plata que circulaba en la ciudad hoy ya no circula. Están jugando con todo, con la necesidad y con la ilusión de los compañeros, porque se cae todo”, expresó con dureza.
El Ministerio de Trabajo mantiene abiertos los canales de diálogo y, por la magnitud del conflicto, decidió escuchar en forma separada a trabajadores y directivos, con el objetivo de encontrar un punto de consenso que permita reactivar la producción. Sin embargo, las posiciones siguen alejadas y la incertidumbre sobre el futuro de Vassalli aumenta.
Con información de Rosario3







