La Cámara de Apelaciones en lo Penal con sede en Venado Tuerto confirmó la condena a prisión perpetua para Iván Jesús Leguizamón, el agente policial que en septiembre de 2021 asesinó de un disparo en la cabeza a su expareja, Claudia Lorena González, en un brutal hecho ocurrido a plena luz del día sobre la ruta provincial 90, en jurisdicción de Elortondo.
La resolución fue dictada por los camaristas Juan Pablo Lavini Rosset, Daniel Curik y Alfredo Ivaldi Artacho, quienes rechazaron los planteos de la defensa del condenado. “Las observaciones realizadas por la defensa resultan insustanciales, incapaces de variar el estado conviccional sobre la autoría de Leguizamón”, fundamentó el juez Lavini Rosset en un voto al que adhirieron sus colegas.
Durante la audiencia de apelación, el fiscal Julián Cochero —quien intervino desde el inicio de la causa— defendió la solidez de la sentencia dictada en primera instancia en agosto de 2024 por el tribunal de Melincué. “La condena fue debidamente fundamentada y se basó en un cuadro probatorio con alta carga incriminante”, sostuvo.
Un crimen planificado en pleno servicio
El femicidio ocurrió el sábado 18 de septiembre de 2021. Leguizamón, de 32 años, se encontraba en funciones junto a otros dos compañeros de la Policía de Seguridad Vial. Transitaban en un patrullero desde Elortondo hacia Chapuy cuando divisaron a la víctima viajando en sentido contrario, acompañada por su nueva pareja, en un Peugeot 307.
Tras reconocer el vehículo, el móvil policial inició una persecución con sirenas, luces y balizas encendidas. Luego de unos 15 kilómetros, los agentes interceptaron el auto a unos tres kilómetros de Elortondo. Leguizamón bajó del patrullero, obligó al conductor del Peugeot a descender y, sin mediar palabra, disparó con su arma reglamentaria en la cabeza de Claudia González, quien murió en el acto.
Acto seguido, intentó asesinar al acompañante, pero el arma se encasquilló. Tras un forcejeo, el hombre logró desarmarlo, aunque el agresor también intentó ahorcarlo antes de ser reducido.
Femicidio agravado y tentativa de homicidio
La justicia lo condenó como autor penalmente responsable de un femicidio triplemente agravado: por el vínculo previo, por el uso de arma de fuego y por haber abusado de su condición de integrante de una fuerza de seguridad. También recibió condena por la tentativa de homicidio agravado contra la pareja de la víctima.
Los jueces coincidieron en que se trató de un “brutal acto de violencia hacia la mujer” y remarcaron el contexto de poder y subordinación ejercido por el femicida, quien utilizó su rol como agente estatal para consumar el crimen.
Silencio cómplice
Durante el proceso judicial también se determinó la responsabilidad de los otros dos policías que acompañaban a Leguizamón al momento del hecho. Jonatan Matías Rojo y Mario Luciano Agüero fueron condenados en 2023 a penas de prisión condicional por incumplimiento de deberes como funcionarios públicos.
Ambos agentes presenciaron todo el episodio sin intervenir para impedirlo, una omisión que la justicia interpretó como una forma de complicidad pasiva que agravó el contexto institucional del crimen.
Un caso emblemático para la región
La confirmación de la condena en segunda instancia no solo sella judicialmente una causa que conmocionó a Elortondo y toda la región, sino que también expone una vez más las fallas estructurales en el abordaje de la violencia de género, incluso dentro de las fuerzas de seguridad.
Claudia Lorena González, de 27 años y oriunda de Villa Cañás, fue asesinada en un escenario que representa una doble vulnerabilidad: por su condición de mujer y por haber sido víctima de su expareja con uniforme y arma reglamentaria. El caso reabre la discusión sobre los protocolos de actuación, el control interno de las fuerzas y la prevención de femicidios por parte del Estado.







