Durante el fin de semana, la lluvia no dio tregua en María Teresa. “Creemos que cayeron cerca de 300 milímetros, pero no sabemos con precisión porque a muchos les rebalsó el pluviómetro, pero fue impresionante”, describe Gonzalo Goyechea, presidente comunal, quien se puso al frente de las acciones con el comité de Defensa Civil para hacerle frente a la emergencia.
Es que lo peor no se dio mientras llovía, sino que lo más grave empezó unas horas más tarde, cuando empezó a ingresar agua al pueblo desde la zona rural. “Nos inundamos sin lluvias, porque llovió hasta las 10 de la mañana del domingo y a esa hora había dos manzanas complicadas, donde el agua estaba ingresando a las viviendas. Pero sabíamos que el problema se venía a las pocas horas y al mediodía empezó a ingresar el agua del campo y a subir el nivel, complicando a más de 100 viviendas”, graficó en una entrevista con VerTV.
María Teresa es un pueblo que se erige sobre una cuenca cerrada, prácticamente “se hizo en un pozo”, lo que genera que el agua empiece a ingresar a la zona urbana desde el campo para salir por el único canal que existe.
“El canal pasa por abajo del pueblo viejo y termina a cielo abierto para sumarse a la laguna de Runciman por Las Encadenadas, va a Villa Cañás, Teodelina y Junín. Ese canal, que por suerte se modificó, se había hecho en 1965, después de una inundación famosa, calculo que más o menos de las dimensiones de lo que sufrimos hoy”, agregó Goyechea.
Ese canal fue intervenido con una obra que se inició en 2022 y se completó el año pasado, haciendo un bypass para mejorar su capacidad de respuesta. “Ayer daba miedo la cantidad de agua que expulsaba, no daba abasto por el agua que ingresaba por todas partes, era mayor la cantidad que entraba a María Teresa, que la que salía por ese canal. Si no se hubiese hecho esa intervención, hoy sería mucho más crítica la situación en el pueblo”.
Evacuados y solidaridad
El último reporte da cuenta de 52 evacuados y alrededor de un centenar de autoevacuados que se fueron a casa de familiares o amigos que no habían tenido consecuencias. Pero el agua baja muy lentamente: “El pueblo viejo es la zona más baja, todo escurre hacia ese sector, seguramente seguirá con agua hasta mañana”, sostuvo el presidente comunal. Todo el sector afectado se encuentra sin energía eléctrica.
Como suele ocurrir en estos casos, se organizaron espontáneamente colectas para colaborar con los vecinos de María Teresa por toda la región. De todos modos, desde la Comuna y la Junta de Defensa Civil emitieron un comunicado aclarando que lo único que se necesita son productos de limpieza y agua potable. “No necesitamos alimentos ni ropa”, remarcó Goyechea.
“Acá hay un problema, como en la mayor parte de las localidades de General López, tenemos solamente el 15% de cloacas, entonces la mayoría de las casas tienen pozos ciegos, lo que significa que en las inundaciones el agua antes de ingresar por la puerta, ingresa por el inodoro y por la rejilla, con todo lo que eso implica. Salen aguas servidas, y hay que desinfectar, por eso hay que usar mucho cloro, entonces preferimos que las personas que están trabajando en la asistencia, no estén clasificando mercadería que en ese momento no es tan necesario”, aclaró.
Presencia
En la localidad estuvieron presentes bomberos de diferentes localidades de la región, intendentes y presidentes comunales se pusieron a disposición y también estuvo presente el gobierno provincial, en forma directa con la presencia del delegado regional Roberto Vergé y la senadora Leticia Di Gregorio, garantizando la llegada de alimentos.
Mientras tanto, los vecinos de María Teresa siguen con paciencia y resignación esperando que baje el agua para medir la dimensión de las pérdidas materiales y poder retomar sus vidas cotidianas.
Fotos: Gentileza Radio Jota 98.3











