La conmoción que provocó en Rufino el suicidio de dos adolescentes volvió a encender las alarmas en toda la región. El impacto atraviesa escuelas, equipos de salud y espacios comunitarios, y reabre un debate que ya venía tomando forma institucional en el sur provincial: cómo prevenir, asistir y acompañar de manera efectiva en situaciones de sufrimiento subjetivo grave.
El tema irrumpió en un contexto donde, el pasado 22 de agosto, se puso en marcha en Venado Tuerto la primera Mesa Intersectorial Regional de Abordaje y Prevención del Suicidio, un espacio convocado por el Ministerio de Salud de Santa Fe para fortalecer la articulación territorial.
Presencia en el territorio y respuesta inmediata
En diálogo con A pesar de todo (LT29), el director de la Región de Salud- Nodo Venado Tuerto, Joaquín Sánchez de Bustamante, definió lo ocurrido en Rufino como “una situación de profundo dolor y mucha preocupación”. Sostuvo que, si bien se trabaja intensamente en prevención, “no existen soluciones mágicas ni respuestas que eliminen completamente estos hechos”, y que el rol de salud muchas veces es acompañar procesos difíciles.
Tras la noticia, referentes del Ministerio de Salud viajaron a Rufino para brindar apoyo a escuelas, docentes y estudiantes. Al mismo tiempo, se fortaleció la red local de contención con equipos territoriales de salud, educación y áreas sociales.
Sobre el acompañamiento a las familias, Sánchez de Bustamantefue claro: “El duelo no se cura, se acompaña”. Explicó que la escucha activa es la principal herramienta y que, cuando el dolor dificulta continuar, pueden sumarse intervenciones clínicas puntuales. Pero el eje sigue siendo la presencia, sin promesas de soluciones rápidas.

Lo que se puede ver antes: señales, silencios y espacios de confianza
La entrevista profundizó en la detección temprana, un reto que también forma parte de la agenda de la Mesa Regional creada en agosto, el director de la Región de Salud insistió en que no hay que minimizar señales, especialmente en adolescentes. En ese sentido sugirió tener en cuenta síntomas como: autolesiones, cambios bruscos de conducta, uso de manga larga en verano, aislamiento repentino, malestar asociado al bullying.
“Si hay autolesiones o un intento previo, esa persona está diciendo algo. No se puede mirar para otro lado”, advirtió. En esa línea, remarcó la importancia de los clubes, las escuelas y los espacios de socialización como lugares donde se pueden identificar cambios y derivar al sistema de salud.
Bullying y redes sociales: violencias que se amplifican
El médico describió un incremento de situaciones de bullying con niveles de violencia crecientes. “A veces un chiste o dejar de lado a alguien genera daño profundo. Los adolescentes necesitan pares que los acompañen, no exclusión”, señaló.
También mencionó situaciones graves vinculadas a redes sociales, como perfiles falsos creados para agredir a un compañero. “Las redes no son malas en sí, pero un mal uso puede generar un sufrimiento enorme”, afirmó.
Formación constante para equipos de salud
Sánchez Bustamante explicó que el personal de salud recibe capacitación continua en habilidades técnicas y también en herramientas de escucha y comunicación, para que cualquier trabajador -desde admisión hasta áreas técnicas y médicas- pueda intervenir ante situaciones de riesgo.
Una agenda que ya estaba en marcha
La creación de la Mesa Intersectorial Regional el 22 de agosto marcó un punto de inflexión. Allí se definieron pautas de funcionamiento, se anunció un plan de capacitación permanente y se acordó avanzar en redes territoriales capaces de sostener intervenciones integrales y continuas. El próximo encuentro, fijado para el 26 de septiembre, apunta a seguir sumando actores de toda la región.
Lo ocurrido en Rufino, lamentablemente, confirma la urgencia de ese camino. “De esto hay que hablar. Saber que existe. Estar atentos”, cerró diciendo Joaquín Sánchez Bustamante.
Recomendaciones
Para recibir atención y asesoramiento podés acercarte al centro de salud más cercano a tu domicilio. Ante una situación crítica podés llamar al 107 o acudir a la guardia de un Hospital.







