Colaboración: Gisela Gace Muchas veces hablamos de su talento, de ese don extraordinario que parece haber recibido. Y es cierto, lo tiene. Pero también pudemos ver algo que suele pasar más desapercibido: la dedicación, la disciplina, el esfuerzo y la pasión que sostiene día tras día. Porque el talento, por sí solo, no alcanza para mantenerse durante tantos años en la cima. No alcanza para seguir marcando diferencias cuando ya no hay nada que demostrar....


























