CiudadMauro CamillatoOpiniónNuevo capítulo de una novela sin final: ¿Se reactiva el Gasoducto Regional Sur?

Compartir esta noticia
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

A esta altura la obra del Gasoducto Regional Sur (GSR) se convirtió en una verdadera novela con capítulos que no dejan de sorprender. Cuando ya se había decretado su final y solo faltaban detalles para cerrar la historia, ahora apareció un nuevo actor, el interventor del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), Federico Bernal, que sorprendió con una declaración realizada ayer en el marco de una teleconferencia que podría volver todo para atrás. Es que el funcionario en nota reproducida por el diario digital “El Marplatense” sostuvo que busca “avanzar rápidamente en el listado de obras que fueron postergadas y paralizadas por el gobierno de Macri que ya tienen un alto índice de ejecución”. Así enumeró una serie de obras a restablecer y entre ellas destacó la del GRS.

Una declaración que sorprendió al propio intendente local, Leonel Chiarella, que manifestó a Venado 24 que no tenía información al respecto. “El secretario de Infraestructura y Medio Ambiente, Alberto Armas, estaba intentando negociar el tema de los caños remanentes de la obra antes de la pandemia”, sostuvo. Para luego, ante la consulta por la nueva noticia, responder: “Queremos ser muy cautos al respecto ya que por el tipo de contrato que se había estipulado, esto podría ser un problema para el Municipio. Tendríamos que rever lo acordado con el gobierno nacional”.

La historia

La historia comenzó con un proyecto lanzado en 2008 donde representantes institucionales de municipios y comunas ante la imposibilidad de ampliación del servicio comenzaron a reclamar la realización del Gasoducto Regional Sur para afrontar los desafíos de la provisión gasífera de 16 localidades santafesinas.

Así luego de batallar durante años, el anuncio de la realización de la obra arrancó “mal parido”. Su presentación fue realizada en el marco del denominado Plan Más Cerca en Granadero Baigorria el 2 de mayo del 2014 por el entonces ministro de Planificación Federal, Julio De Vido; el ex secretario de Transporte, Alejando Ramos (que jugaba de local) y el ex secretario de Obras Públicas y “bolsero”, Julio López.

Valoración aparte, vale aclarar que el objetivo que planteaba el Plan Más Cerca era cuanto menos polémico, ya que repartía obras exclusivamente para municipios y comunas del PJ, excluyendo en forma sistemática a las localidades que en ese momento no eran oficialistas. Es decir que institucionalizaban escandalosamente la discriminación. Por eso de las 16 localidades que reclamaban la obra, solo se verían beneficiadas ocho.

En el mismo acto, el entonces el intendente de Venado Tuerto, José Freyre, rubricó el contrato de ampliación del GRS con una inversión nacional de 143 millones de pesos, que beneficiaría a Venado Tuerto, Firmat, Casilda, Carmen, Murphy, Chovet, Melincué y Teodelina.

Pero además le otorgaba inéditamente al Municipio local la responsabilidad de la ejecución de la licitación y el seguimiento de la obra que atravesaba otras poblaciones. A su vez el contrato tenía otras sorpresas, y por ejemplo sostenía que si el presupuesto otorgado no alcanzaba, el Municipio de Venado Tuerto se iba a tener que hacer cargo del resto.

La historia continuó y el 19 de octubre del 2015 en la sede municipal de San Martín y Marconi se firmó el contrato de locación de obra con la empresa adjudicataria, Supercemento SAIC, por un monto de 133 millones de pesos, previendo su desarrollo en tres módulos. En ese mismo acto, Freyre remarcó que ya había recibido del gobierno nacional el anticipo para la adquisición de los caños. Adquisición que confirmaron en días posteriores.

La llegada de Macri

Con el cambio del gobierno nacional y con la asunción de Mauricio Macri a partir del 10 de diciembre del 2015, el tema va a tener un giro de 180 grados.

La novedad llegó en julio del 2017 cuando sorpresivamente (con tarifazos consecutivos de por medio), mediante una resolución el  Enargas obligó a Litoral Gas a aumentar el rango de la presión del gasoducto, y de esta forma dicho incremento permitiría sumar una importante cantidad de conexiones en Venado Tuerto y parte de la región. Si bien desde el Municipio local rápidamente se encargaron de sostener que esto no invalidaba la obra, en los hechos significó el primer certificado de defunción del GRS.

De hecho el entonces secretario de Obras Pública, Pablo Rada, insistía: “La obra  hay que realizarla porque por ejemplo hay localidades como Melincué que no tienen ni cañerías. Con lo cual no pierde vigencia sino que se potencia la necesidad de continuar con la obra”. Y agregó: “Además si logramos cubrir la conexión domiciliaria tenemos que comenzar a cubrir la demanda comercial e industrial. Así que de alguna manera vamos a seguir peleando por la obra. Tener una ciudad con capacidad de gas para la industria es una ciudad que se convierte en un polo muy atractivo para generar polos de trabajo”.

Pero finalmente fue el 24 de abril del 2018, cuando desde el Ministerio de Energía de la Nación le confirmaron al Municipio que la obra no se iba a realizar y además que tenía que devolver el dinero invertido en los caños (cerca de $65 millones) que se iban a utilizar para su ejecución.

Ahí comenzó una nueva negociación y hasta lo que parecía un problema para el gobierno municipal por el insólito reclamo del Estado nacional, se convirtió en una oportunidad. Ya que desde la Nación exigían la devolución de los 65 millones de pesos en valor nominal y, devaluaciones mediante, los caños que se habían comprado a un dólar entre 9 y 15 pesos a esa altura valían mucho más.

El problema fue que finalmente nunca se pudo conseguir un comprador de los caños y encima estos siguieron causando gastos, dado que se sigue pagando un alquiler a Tenaris (la empresa que los fabricó y vendió) por el acopio de los mismos.

Sin acuerdo

El último intento importante de concretar la venta fue a mediados del año pasado, cuando la Empresa Provincial de Gas se interesó en una parte de los caños ya fabricados, que se adaptaban al proyecto del Gasoducto de la Costa. Sin embargo, las expectativas municipales en aquel momento estuvieron muy lejos de la oferta que concretó la Provincia: mientras el gobierno local había tasado al material en 90 millones de pesos (con la expectativa de recibir al menos 70), desde Santa Fe apenas ofrecieron 30 millones de pesos.

La negociación se había dado en medio de la campaña electoral, al punto que el entonces intendente José Freyre (que ya había sido derrotado en las PASO) propuso la construcción de cien viviendas sociales con lo obtenido por la venta de los caños. Entre la transacción caída y el posterior triunfo de Leonel Chiarella en las elecciones generales, el proyecto se perdió en los vericuetos de la extensa transición.

Así las cosas, la posibilidad de reactivación de la obra podría sacarle un problema a la actual administración municipal, pero a la vez le podría provocar otro. Es que tal como resaltó Chiarella, “el tipo de contrato que se había estipulado podría ser un problema para el Municipio”.

Leave a Reply

https://www.venado24.com.ar/archivos24/uploads/2019/07/ESTEVEZ-BANNER-WEB-OKEY.gif