El intendente de Venado Tuerto y presidente nacional de la UCR, Leonel Chiarella, sorprendió al plantarse contra el proyecto de derogación de la Ley de Tierras impulsado por el Gobierno nacional. La novedad no fue solamente su postura personal, que ya había expresado días atrás en redes sociales, sino que esta vez habló en nombre del partido y solicitó formalmente a los senadores radicales que voten en contra de la iniciativa.
Si finalmente los legisladores boinas blancas acatan la decisión de Chiarella y del partido, expresada a través de un comunicado oficial, las chances de La Libertad Avanza de aprobar el proyecto se reducirán considerablemente. Es que el centenario partido tiene actualmente 10 bancas que serán fundamentales para lograr los 37 votos que precisa el oficialismo para la aprobación del proyecto. Hoy el bloque que preside Patricia Bullrich cuenta con 21 senadores y necesita sumar otras 16 voluntades para alcanzar la mayoría simple que requiere.

Ni siquiera sumando los siete que integran el bloque denominado Impulso País (formado por los tres del PRO y representantes de partidos provinciales más proclives a votar con el oficialismo), le alcanza para llegar al número requerido. Descartado de plano el acompañamiento del bloque más opositor (cuenta con 25 senadores, 21 del PJ y 4 de aliados provinciales), solo le queda convencer a 9 integrantes de diversos bloques que responden a gobernadores. O sea, el oficialismo está lejos de conseguir las voluntades para la decisiva sesión pautada para el jueves 6 de agosto.
Vale destacar que la no aprobación del proyecto ampulosamente denominado “Inviolabilidad de la Propiedad Privada” (aunque el propósito fundamental es derogar la Ley de Tierras que limita la compra de tierras por parte de extranjeros ) sería una derrota de un peso simbólico muy fuerte para un gobierno que viene a los tumbos y que se juega el todo por el todo para intentar lograr la reelección de Javier Milei en 2027.
Mientras tanto, la eventual unificación del radicalismo detrás del rechazo al proyecto también representaría una novedad política. Durante buena parte de la gestión libertaria, la UCR mostró profundas divisiones internas y votó fragmentada en varios de los proyectos impulsados por el oficialismo.
En ese contexto, si Chiarella logra ordenar al bloque de senadores detrás de la posición fijada por la conducción partidaria, habrá dado una primera demostración de liderazgo interno al frente del radicalismo nacional, apenas semanas después de asumir la presidencia del partido.
De todos modos, vale aclarar que hasta ahora solo tres de los 10 senadores radicales confirmaron que votarán en contra de la iniciativa nacional, estos son: Maximiliano Abad, Daniel Kroneberger y Flavio Fama. También se descuenta que lo hará en ese sentido el presidente del bloque, Eduardo Vischi. En cambio la santafesina Carolina Losada, se manifestó repetidamente a favor del tratamiento y posible aprobación del proyecto. Mientras el otro coprovinciano, Horacio Galaretto, mantuvo hasta ahora una postura más reservada, aunque su voto en la Ley de Glaciares sugiere cierta alineación con el oficialismo en temas de recursos naturales. De los seis senadores restantes, todavía no hay definiciones públicas.

Quizás por esa incertidumbre, Chiarella decidió mostrarse este sábado junto al gobernador Maximiliano Pullaro, una imagen que en ámbitos políticos fue interpretada como un respaldo del mandatario provincial a la postura fijada por el presidente de la UCR y, al mismo tiempo, como un mensaje hacia los senadores santafesinos.
Mientras tanto, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, recorre provincias y, cual Papá Noel, reparte lo que puede entre los mandatarios para seducirlos con el acompañamiento de este y otros proyectos que impulsa el Gobierno de Milei. A Santa Fe le tocó el traspaso de la Ruta A012. La misión para captar adhesiones de gobernadores se incrementará en los próximos días.
De todos modos, más allá de la Ley de Tierras, la jugada más fuerte que impulsa la Casa Rosada es el cambio de la Ley Electoral con la derogación de las PASO y la posibilidad de garantizar la reelección de los gobernadores aliados que puedan traccionar votos (vía colectoras) para el proyecto libertario a nivel nacional.
Como sea, la primera prueba de ese paquete legislativo será justamente el tratamiento del proyecto de “Inviolabilidad de la Propiedad Privada”, que ya generó movilizaciones en distintos puntos del país, incluida la realizada este sábado en Venado Tuerto.
Más allá del destino de la Ley de Tierras, la sesión del jueves también pondrá a prueba el liderazgo de Chiarella al frente de la UCR. Si consigue que el bloque radical actúe en forma unificada detrás de la posición fijada por la conducción nacional, habrá dado una señal de autoridad política poco frecuente en un partido que, durante buena parte de la gestión de Javier Milei, ha demostrado en varios de sus integrantes una genuflexión continua al Gobierno nacional.
Leer nota anterior sobre el tema: Duros con los de abajo, blandos con los de arriba: la matriz que se repite detrás de la derogación de la Ley de Tierras







