Mauro CamillatoOpinión: el superclásico también se juega en la política venadense

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La semana política que pasó en Venado se vivió casi como una emulación del clima del superclásico entre Boca y River. Es que a esta altura no descubrimos nada si decimos que la pospolítica se tiñe cada vez más de la lógica del fútbol.

Así hubo varios clásicos que se reprodujeron por estos lares jugados por distintos dirigentes que se encuentran más pendientes del próximo año electoral que de la gestión cotidiana.

Enrico/ Pieroni: un clásico dentro del Frente Progresista

Lisandro Enrico y Oscar Pieroni, ambos del Frente Progresista, son sin dudas los dirigentes locales con más peso a nivel provincial. Por supuesto dicho peso tiene que ver además con el lugar que ocupan en el Senado y en Diputado respectivamente. Pero a la vez el primero tiene una importante consideración pública que se traduce en votos, mientras el segundo, a pesar de su trayectoria y reconocido trabajo (condición que le valoran hasta sus adversarios políticos) no logra trasladar esto a las urnas.

Por otra parte aunque pertenezcan a la misma alianza las diferencias de base ideológica entre los dos es marcada. Enrico es un tradicional liberal argentino (muy diferente al liberal yanqui o Europeo), ante todo antiperonista, tiene como su principal preocupación el tema seguridad y en ese sentido hace alarde de un discurso punitivista. En tanto Pieroni es un cultor del socialismo puro en su variable santafesina (o Rosarina), lo que se podría denominar pensamiento de centroizquierda, con prioridades discursivas completamente distintas. De hecho por algo el legislador radical bancó (lo sigue haciendo hoy en menor medida) al macrismo, mientras el diputado socialista mantuvo su posición crítica al gobierno nacional desde un principio.

De todos modos ambos tienen intereses en común y se necesitan mutuamente, y acuerdan en defender a “capa y espada” al refortalecido gobierno provincial. Además, alejado el fantasma de Cambiemos, ahora coinciden en que es necesario mostrarse unidos para evitar que Santa Fe vuelva a manos del PJ. Por eso en los últimos días Pieroni salió rápidamente a solidarizarse con Enrico luego de las acusaciones lanzadas por el ‘periodista’ rosarino Pato Villanueva.

Pero también viven  confrontando en un clásico que se repite continuamente que pasa por ver quien anuncia antes las obras del gobierno provincial en Venado. Esta semana sorprendentemente “primereó” Pieroni difundiendo que la provincia decidió aumentar su inversión en la remodelación que está encarando en el Parque Municipal y realizará un nuevo natatorio. Rápidamente desde el enriquismo salieron prácticamente a anunciar lo mismo aunque de paso “atendieron” a la intendencia local que en el medio refunfuñaron porque no se llega con la obra para la temporada de colonias de vacaciones.

La carrera no terminó ahí ya que el jueves llegó otra noticia de obra desde la Casa Gris, en este caso informando que en el marco de un plan para distintas localidades de la provincia invertirán $50 millones para pavimento en Venado. Otra vez, desde el bunker socialista volvieron a “primerear y las oficinas radicales se tuvieron que conformar con detrás salir a comunicar lo mismo con algunos detalles extras. (El freyrismo volvió a refunfuñar)

Lo que podría ser un hecho anecdótico termina marcando a las claras las diferencias entre los sectores dentro del Frente, quizás la pregunta que cae de maduro es: ¿qué esperan para hacer los anuncios juntos?

El superclásico, Enrico vs Freyre

Mientras tanto el freyrismo se pasó la semana (utilizando otra metáfora futbolera) jugando de contragolpe intentando aminorar el impacto que significa que sea la provincia la que anuncie obras de infraestructura importantes para la ciudad.

Aunque es indispensable aclarar las diferencias presupuestarias entre ambos Ejecutivos, es destacable las obras que llegan a Santa Fe a Venado Tuerto. En un rápido repaso sobre las de mayor trascendencia, podemos remarcar que en este momento se están realizando: la remodelación del Parque, la construcción del Centro de Justicia Penal en el edificio del viejo Hospital, la restauración de la carpeta asfáltica de la avenida Santa Fe, la pavimentación del acceso a San Eduardo, etc. También podríamos incorporar el importante aporte entregado desde la gobernación para la nueva Planta de Residuos (aunque acá el Municipio realizó una considerable inversión). Encima el viernes se cumplió el primer año de la inauguración del nuevo e imponente, Hospital.

Ante esta situación la inesperada reacción desde San Martín y Marconi, es siempre expresar los “pero”. Así desde un principio en lugar de aplaudir que la provincia decida refaccionar el hasta hoy el mejor y casi único espacio verde con fines recreativos que tiene Venado, decidieron salir a plantear desacuerdos. Primero criticaron que la inversión de $80 millones (hoy es superior a los 100) era demasiado para un solo espacio y reclamaron que lo hagan con otros lugares en los barrios. Luego, comenzada la obra, cometieron el peor despropósito cuando a finés de agosto salieron a quejarse por desórdenes producidos. Ahora el “pero” fue la no finalización del natatorio para la temporada de Colonia de Vacaciones, cuestión que era “archisabido” que iba a suceder si se tiene en cuenta que se comenzó con los trabajos en agosto. Aunque es cierto que desde la provincia podrían haber anticipado que esto ocurriría y en ese sentido tampoco vale la excusa que “de golpe” se encontraron que las piletas estaban peor de lo que pensaban (¿eso no lo evaluaron cuando planificaron la obra?), la protesta municipal parece una pequeñez teñida de especulación política.

Más inentendible aún fue la salida del secretario de Obras Públicas, Pablo Rada, tratando de ningunear el ambicioso plan de pavimentación presentado ayer por el gobernador Miguel Lifschitz, esgrimiendo reparos sobre el efecto de la devaluación y la posibilidad que a Venado le corresponda más que los 50 millones de pesos asignados.

Por supuesto dichas reacciones municipales sirvieron para que el rival de turno (el enriquismo) salga a responder y se culmine beneficiando, sobre todo si las obras se culminan inaugurando.

De este modo el superclásico de por acá por ahora parece tener un resultado anunciado. Aunque si insistimos en sostener que la pospolitica se parece cada vez más al fútbol, habría que recordar al genial Dante Panzeri quién caracterizaba a dicho deporte como  “la dinámica de lo impensado”.

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