La muerte de Luis Brandoni, ocurrida este lunes a los 86 años, sacude al mundo de la cultura argentina. Pero en Venado Tuerto, la noticia también reactiva un recuerdo cercano: su última visita a la ciudad, en 2015, cuando ofreció una de esas funciones que trascienden lo teatral.
Brandoni falleció en el Sanatorio Güemes, donde permanecía internado desde el 11 de abril tras sufrir un accidente doméstico que le provocó un hematoma subdural. Su partida cierra una trayectoria de más de seis décadas en el cine, el teatro y la televisión.
Una noche en el Centro Cultural que aún resuena
El 5 de agosto de 2015, Brandoni se presentó en el Centro Cultural Municipal junto a Eduardo Blanco con la aclamada obra Parque Lezama, dirigida por Juan José Campanella.
La función formó parte de una gira nacional que llevaba a escena una historia atravesada por la amistad, la identidad y las diferencias ideológicas, con dos actores en estado de plenitud escénica. Sobre el escenario, Brandoni desplegó todo su oficio, ese que lo convirtió en una figura central del teatro argentino.
Quienes estuvieron esa noche recuerdan una sala colmada y una respuesta del público que acompañó de principio a fin. Fue una de esas visitas donde el vínculo entre artista y ciudad se vuelve tangible, sin estridencias, pero con una intensidad difícil de olvidar.
Un actor que siempre volvió al interior
La presencia de Brandoni en Venado Tuerto no fue un hecho aislado. Dos años antes, el 18 de abril de 2013, había llegado junto a Pepe Soriano para presentar Conversaciones con mamá en el Teatro Ideal.
Aquella visita tuvo además un costado singular: minutos antes de subir a escena, el actor se acercó a la Plaza San Martín para acompañar un cacerolazo convocado por sectores de la UCR en rechazo al gobierno nacional de entonces. Un gesto que sintetizaba otra de sus marcas: la decisión de no separar nunca su rol artístico de su posicionamiento público.