Un nuevo proyecto teatral se viene gestando en Venado Tuerto, con una obra ambiciosa que surge del Espacio Experimentar Dramaturgia del Teatro Ideal, escrita por Paul Citraro entre 2022/2023 y supervisada por Ariel Barchilon, del equipo de trabajo de Mauricio Kartun. La obra se llama “Dandy” y lleva por subtítulo “Eso que sucede en el mundo de los ricos”.
De una historia real, nace la ficción sobre la vida del excéntrico Barón Biza y su esposa, la actriz Myriam Stefford. Una relación que se despliega sobre un tapiz de excesos y desbordes, encarnando el dilema de una época marcada por un lujo voraz. El escenario teatral venadense se convierte en un crisol de emociones con una obra bajo la piel de la Belle Époque argentina, donde las luces brillan con fuerza, pero las sombras acechan con una certeza abrumadora.
Dandy no es sólo un relato, sino que es una exploración de la psique humana donde las flores de la opulencia se entrelazan con las espinas de la desesperación. Allí, como una marioneta cuyos hilos son tirados por fuerzas invisibles, Barón Biza navega entre la gloria y la decadencia de su presente. Un excéntrico de espíritu indomable atrapado en su colosal fortuna, reflejando la fragilidad de un ser humano que, en su afán de dominio, se enfrenta a las oscuridades que habitan su interior.
Myriam, su musa y amante, emerge como una figura en busca de la pasión por volar, y a su vez, es presa de un sufrimiento que la cultura victorianamente reprimida con sus candados de moralismo, se niega a reconocer.
La obra es dirigida por el propio Paul Citraro, en su primera experiencia en ese rol, y tiene programado su estreno para abril de 2026, con un elenco conformado por Pablo Gurrea, Fiorentina Belbuzzi, Maria Julia Blanco y José Griotti. A ellos se suman en asistencia de entrenamientos actorales y corporales; Ñoti Martínez, Verónica Pipelo, Fernando Mattosso, Mariana Albanaz y Melisa Luciani.
En este proyecto se involucra además el movimiento de gestión y producción Marca de Ciudad, produciendo un encuentro de carácter experimental en su construcción, convocando a directores, actores y otros perfiles complementarios de las artes escénicas.
La obra
La obra pone de manifiesto el drama de una sexualidad libertina que chisporrotea como un fuego artificial en medio de la noche. Liberación del pudor y la hipocresía de una sociedad que, bajo la superficie del refinamiento, esconde sus deseos más primitivos.
En este escenario, Altagracia se convierte en el guardián de los secretos, el eco de voces silenciadas, el espejo de las disidencias. Su presencia es un recordatorio de las verdades inconfesables que siempre han existido.
Por último, aparece el coronel Ludwig Fuchs, el arquitecto del orden, una sombra que se cierne sobre cada acto de libertad. Fuchs, como buen héroe de guerra, tiene un pasado de glorias y pesadillas. Y encarna aquello que no abunda en las relaciones humanas: el honor.
“La obra nos confronta con la pregunta de si la búsqueda del poder no es, en última instancia, un intento de sacar a la luz aquellas partes de nosotros que hemos reprimido: la ambición, los deseos oscuros, la sexualidad prohibida. Dandy alza su voz como un grito de resistencia en un mundo donde lo correcto y lo deseado con frecuencia, entran en colisión”, resalta Citraro.
Otro punto que se destaca en esta producción es la musicalización, donde aparece en forma permanente la “Matthäus-Passion BWV 244” de J.S. Bach, narración de la Pasión de Cristo según el Evangelio de Mateo, detallando desde la Última Cena hasta la crucifixión y el entierro de Jesús. Provocando un contraste sonoro entre alabanzas sonoras en medio del infierno existencial que atraviesa la obra teatral.
Fotos: Gabriel Carlini.









