A través de un comunicado difundido en las redes sociales del artista, la familia de Ruben Rada comunicó su fallecimiento en la tarde de este miércoles. El músico uruguayo, verdadera leyenda en las dos orillas del Río de la Plata, dejó un legado musical inabarcable. Dueño de un talento único como intérprete, fue un gran difusor del candombe, parte fundamental de bandas que fusionaron el género tradicional con otros sonidos y por sobre todas las cosas, un músico muy querido y respetado.
Rada tenía 83 años y llevaba cerca de un mes internado a raíz de una neumonía bilateral. “Con muchísimo dolor les comunicamos que hoy, miércoles 26 de agosto, a las 15.30, se fue, y ahora descansa en paz, nuestro querido esposo, padre y abuelo. Después de pelear un mes contra una neumonía y sus complicaciones“, dice el mensaje difundido por la familia. “Gracias a todos por los mensajes de preocupación, y el amor de hoy y siempre. Infinitas gracias a todo el equipo que hizo todo lo posible y más“.
Integró El Kinto, Tótem y Opa, tres grupos esenciales para entender la evolución del candombe y el rock en Uruguay, en los 80 plantó bandera en la Argentina de la mano de su hit “Blumana” y a lo largo de las décadas supo reinventarse en múltiples proyectos: “Cha-cha muchacha”, “Dedos” y “Quién va a cantar” son sólo algunos de sus clásicos. Se encontraba completamente activo, con presentaciones en vivo y proyectos.
La triste noticia devuelve como contraste un recuerdo muy feliz de una noche de verano en Venado Tuerto, donde Ruben Rada irrumpió como invitado sorpresa en un concierto y regaló un par de canciones ante el asombro generalizado.
Fue el jueves 4 de enero de 2024, cuando Jota Morelli hizo uno de los tradicionales recitales reuniendo a músicos amigos de nuestra ciudad, la mayoría desparramados por diferentes partes del mundo que vuelven en estas fechas para pasar las fiestas en familia.
Aquellos días encontraron a Ruben Rada en Venado Tuerto, dado que su hija Julieta, cantante que ya se ganó un nombre propio en la escena musical, es pareja del baterista Juan Chiavassa.
Sólo los más cercanos sabían que el Negro se encontraba en la ciudad disfrutando de un descanso. En aquella noche Julieta y Abril Olivera fueron parte del show encabezado por Jota Morelli, que también contó con la presencia de Leo Genovese, entre muchos otros artistas de enorme calidad.
En camarines, Rada junto al expiloto Valdi Caparros, y los músicos Carlos Aquino, Jota Morelli y Chilín Morelli.
En medio de aquella presentación en 1927 Multiespacio, de repente se armaron unos tambores en el centro y ocurrió lo inesperado: Ruben Rada se subió al escenario y protagonizó un gran momento, primero a solas con Jota Morelli y Leo Genovese, y luego con el resto de los músicos: Julián Baronio, Agustín Rossi y los hermanos Stéfano y Massimo Pasquini, y su hija Julieta.
De excelente humor, un artista internacional por el que normalmente se tendría que pagar una entrada costosa para verlo en escena, se subió a disfrutar de un momento musical en forma completamente desinteresada, elogiando además la camaradería y el amor que encontró entre los músicos de los ciudad. “Esto no es normal que pase”, mencionó en aquella noche.
Luego el Negro Rada la siguió en camarines, compartiendo anécdotas y risas con todo el mundo, regalando una noche que quedó registrada en los privilegiados asistentes al local de avenida Casey, que -por otra parte- fueron muchos.
Por eso, en la tristeza de la despedida, vaya el recuerdo y la gratitud para Ruben Rada por ese momento en nuestra ciudad.
Fotos y video: Juan Miserere









