El diputado nacional Máximo Kirchner desarrolló este viernes y sábado una agenda política en la provincia de Santa Fe que incluyó encuentros con dirigentes, definiciones sobre la interna del peronismo y una recorrida por el sur provincial, con escala en la localidad de María Teresa.
Si bien en la lectura nacional su presencia coincidió con movimientos dentro del tablero del PJ —en especial con la asunción de Axel Kicillof al frente del Partido Justicialista bonaerense—, en territorio santafesino el impacto fue distinto: la visita se interpretó como un intento de reconstrucción desde abajo, con eje en lo territorial y en la articulación de los distintos sectores.
Paso por María Teresa y mensaje de cercanía
En ese marco, Kirchner incluyó en su recorrido la localidad de María Teresa, donde desplegó una agenda de cercanía: recorrió instituciones, dialogó con vecinos y mantuvo encuentros con dirigentes locales. Estuvo acompañado por la diputada nacional Florencia Carignano y el presidente comunal Gonzalo Goyechea.
Allí dejó una de las definiciones centrales de su visita: priorizar la escucha por sobre la conducción vertical. “Vengo a escuchar a los compañeros”, expresó, marcando un tono que atravesó toda su estadía en la provincia.
En esa misma línea, planteó la necesidad de modificar la lógica de construcción política del peronismo: “Tenemos que acostumbrarnos otra vez a pensar de manera más positiva y a construir no en contra de alguien, sino a favor de los intereses de la mayoría”, sostuvo, en un mensaje que funcionó tanto como autocrítica interna como posicionamiento frente al escenario nacional.
Escala en Puerto General San Martín y ampliación del mensaje
La recorrida continuó en Puerto General San Martín, donde fue recibido por el intendente Carlos De Grandis y encabezó una charla abierta en el Teatro Municipal. Ante dirigentes y militantes, profundizó su planteo: la necesidad de construir una alternativa política con base territorial y no limitarse a una oposición reactiva al gobierno de Javier Milei.
“No tenemos que pensar en espacios que sean simplemente anti Milei, ni anti nada”, remarcó, dejando en claro que el desafío del peronismo pasa por ofrecer una propuesta superadora y no solo por resistir al oficialismo.
Interna del PJ y respaldo a Cristina
En paralelo, durante su paso por Santa Fe, Kirchner también dejó definiciones en torno a la interna del justicialismo, con un fuerte respaldo a la figura de Cristina Fernández de Kirchner. Cuestionó a los sectores que -según planteó- relativizan su rol de conducción y advirtió sobre el riesgo de fragmentación dentro del espacio.
“Nosotros sí tenemos conducción y se llama Cristina Fernández de Kirchner”, enfatizó en uno de los encuentros con dirigentes.
Un gesto de articulación en un peronismo fragmentado
Más allá de los discursos, uno de los datos políticos más relevantes fue la capacidad de reunir a distintos sectores del peronismo santafesino en un mismo recorrido. Intendentes, legisladores y referentes territoriales compartieron actividades en un contexto marcado por la dispersión y la falta de liderazgo claro en la provincia.
La presencia de Kirchner funcionó así como un factor de articulación, pero también como una inyección de dinamismo político: reactivó a la militancia, generó debate interno y volvió a instalar la necesidad de construir una alternativa competitiva en Santa Fe, un distrito donde el PJ viene de resultados adversos.
Entre lo territorial y lo nacional
La simultaneidad con el reordenamiento del PJ en la provincia de Buenos Aires refuerza la lectura de un proceso en dos planos: mientras Kicillof consolida su conducción en territorio bonaerense, en Santa Fe comienza a insinuarse un esquema más apoyado en lo local, aunque con respaldo de figuras nacionales.
En definitiva, la visita de Máximo Kirchner no fue una escala más en su agenda política. Fue un movimiento con impacto interno, una señal hacia el peronismo santafesino y una invitación explícita a repensar la forma de construir poder: menos reacción, más propuesta; menos fragmentación, más articulación.







